La inflación de mayo podría marcar el nivel más bajo desde 2020
Cuando este jueves por la tarde, a las 16, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difunda el índice de precios al consumidor (IPC) correspondiente a mayo, tanto el Gobierno, la oposición y los analistas económicos interpretarán el dato a su favor, ya sea viendo el vaso medio lleno o medio vacío.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que agrupa las proyecciones de 31 consultoras y centros de investigación, junto a 11 entidades financieras, la inflación estimada para mayo ronda el 2,1%.
Sin embargo, varias consultoras privadas proyectan cifras aún menores, entre 1,6% y 1,9%, lo que sería un dato inédito en los últimos cinco años al comenzar con un 1.
Hace unos días se publicó el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que registró una inflación del 1,6% en mayo, dato que generó optimismo en el Gobierno. Tradicionalmente, la inflación porteña suele estar ligeramente por encima del promedio nacional, por lo que este resultado anticipa una desaceleración en el ritmo inflacionario.
Una tendencia a la baja
Independientemente del número exacto, el dato de mayo confirmaría dos hechos: sería el segundo mes consecutivo de caída importante de la inflación, después del 3,7% de marzo —un mes que suele tener fuerte impacto por el inicio del ciclo escolar y el cambio de temporada— y del 2,8% registrado en abril.
La cifra de mayo podría ubicarse cerca del 2% o incluso un poco menos, lo que para el Gobierno representa una señal positiva. Esto sucede luego de la devaluación oficial de casi 20% producto del levantamiento parcial del cepo cambiario para individuos, que en principio había generado presiones al alza en los precios.
Con este dato, y con la mayoría de los riesgos financieros bajo control tras el próximo vencimiento de deuda importante el 9 de julio, se espera que la inflación continúe desacelerándose durante lo que resta del año, y que el 2% mensual deje de ser un piso para convertirse en un techo.