La presión sobre el dólar se intensifica y el Banco Central está cerca de intervenir
En las últimas jornadas, la tensión cambiaria creció de la mano de la incertidumbre política. El dólar mayorista alcanzó un máximo intradiario de $1.457, mientras que en las pizarras quedó en $1.453.
Operadores señalaron que hubo posturas vendedoras cercanas a $1.472, el límite superior de la banda de libre flotación fijada por el Banco Central. Superado ese umbral, la autoridad monetaria puede intervenir con ventas de reservas para frenar la devaluación.
El Gobierno busca evitar una espiralización del tipo de cambio. La semana previa a la elección bonaerense, el Tesoro había vendido más de USD 500 millones para sostener la calma. Aunque desde el Ministerio de Economía negaron nuevas ventas en el contado, el BCRA mantiene posiciones fuertes en el mercado de futuros, por unos USD 4.500 millones.
El foco también está puesto en las reservas internacionales, que se mantienen por debajo de la meta pactada para diciembre. Analistas advierten que, si la presión continúa, el Banco Central podría verse obligado a intensificar su intervención.