Las medidas del BCRA para contener al dólar y qué se espera tras las elecciones
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a recomponer reservas en la última semana, tras meses en los que su política fue no acumular dólares. El mercado, sin embargo, atraviesa una nueva etapa de fuerte tensión, con movimientos bruscos en pocas horas que generan incertidumbre y complican la toma de decisiones.
La economía enfrenta, una vez más, una corrida cambiaria que llevó al dólar a niveles inesperados en el corto plazo. La oferta de divisas se retrae, mientras que la demanda crece con fuerza en busca de cobertura, desequilibrando al mercado.
El peso de la demanda
En lo que va de 2025, el atesoramiento de dólares billete ya supera los US$17.000 millones, un nivel difícil de sostener. Si bien en agosto bajó respecto al pico de julio, aún se ubicó en torno a los US$3.200 millones. Según los analistas, este comportamiento refleja la expectativa de un nuevo tipo de cambio de equilibrio y la decisión de los individuos de dolarizarse ante la incertidumbre.
Cómo empezó la crisis
El proceso se vincula al ruido político previo a las elecciones, las dificultades del BCRA para acumular reservas y la dolarización de carteras. La pérdida de efectividad de la tasa de interés y el incumplimiento de metas con el FMI profundizaron el problema, mientras el Gobierno buscaba reabrir el acceso a los mercados voluntarios de deuda.
El esquema de bandas cambiarias
En abril, el Gobierno implementó un sistema de bandas: el BCRA sólo interviene cuando el dólar toca el piso o el techo. En teoría, esto debía reacomodar la cantidad de pesos en circulación y limitar la presión cambiaria. Sin embargo, pese a la menor emisión, los excedentes de pesos siguen siendo elevados y sostienen la demanda de divisas.
Las últimas medidas
Los estrategas de mercado destacan dos decisiones recientes:
Eliminación transitoria de retenciones al agro, que ya generó ingresos por unos US$7.000 millones.
Restablecimiento de las restricciones cruzadas entre dólar oficial y financieros (CCL/MEP) para individuos, con el objetivo de limitar la demanda.
La primera medida aumentó la oferta de divisas, mientras que la segunda intenta frenar un ritmo de atesoramiento que, anualizado, alcanzaba los US$48.000 millones, una cifra equivalente al 6,5% del PBI.
Qué viene
Según las consultoras, el actual comportamiento del mercado puede no ser representativo de lo que ocurra después de las elecciones. La demanda extraordinaria de dólares responde al exceso de pesos por liquidaciones, la incertidumbre electoral y la búsqueda de cobertura.
El consenso es que los próximos pasos estarán enfocados en ver si el BCRA logra frenar la salida de divisas y preservar el nivel de reservas internacionales, mientras se espera una corrección en el esquema cambiario y una reducción de los controles tras los comicios.