Mejora la calificación de la deuda argentina e impulsa expectativas de financiamiento externo
La reciente mejora en la calificación de la deuda pública argentina fue interpretada como un paso relevante hacia una eventual reducción del riesgo país, lo que podría facilitar el acceso del Gobierno a los mercados internacionales de crédito para refinanciar vencimientos.
El cambio de nota se conoce en un contexto en el que los grandes fondos internacionales mantienen restricciones para invertir en activos de baja calificación crediticia, lo que limita el flujo de capitales hacia países con mayor riesgo financiero.
Qué decidió la calificadora
En las últimas horas, la agencia Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda argentina de largo plazo de CCC+ a B-, con perspectiva estable. Aunque el nivel aún se mantiene en terreno especulativo, el ajuste representa una mejora en la percepción del riesgo soberano.
Según el informe, la decisión responde a una combinación de factores, entre ellos el avance en el equilibrio fiscal, mejoras en el frente externo y progresos en la agenda de reformas económicas.
Señales del programa económico
La calificadora destacó además la acumulación de reservas, la continuidad del programa fiscal y el impulso de reformas estructurales. También subrayó que el país logró avances legislativos tras las elecciones de medio término, con iniciativas vinculadas a reforma laboral y presupuesto orientado al equilibrio fiscal.
Otro punto señalado es el crecimiento del rol de la energía, con Argentina consolidándose como exportador neto, lo que fortalece su posición frente a shocks externos.
Desafíos pendientes
Pese a la mejora, el informe advierte que la economía argentina aún enfrenta debilidades estructurales, como una baja liquidez internacional, niveles de inflación elevados y antecedentes de inestabilidad macroeconómica.
También señala que el crecimiento económico sigue siendo heterogéneo, con expansión en sectores como energía, minería y agro, mientras que actividades como la construcción muestran estancamiento.
Perspectivas
Para 2026, las proyecciones estiman un crecimiento del 3,2% del PBI, lo que implicaría el segundo año consecutivo de expansión. Sin embargo, persisten dudas sobre la capacidad del país para sostener el acceso a financiamiento externo, especialmente de cara a los vencimientos de deuda en moneda extranjera previstos para 2027.
En ese escenario, la mejora de la calificación es vista como una señal positiva, aunque aún insuficiente, en el proceso de normalización financiera de la economía argentina.