Mendoza apuesta a nuevas herramientas sanitarias para abrirle mercados a su fruta temprana
La provincia de Mendoza busca fortalecer su perfil exportador en el sector frutícola a partir de una nueva normativa sanitaria que permitirá mejorar las condiciones de acceso a mercados internacionales. La medida habilita que establecimientos productivos específicos ubicados en zonas donde la plaga tiene baja presencia puedan ser reconocidos como sitios libres, siempre que cumplan exigentes controles fitosanitarios.
Actualmente, cerca del 70% del territorio mendocino cuenta con estatus sanitario que permite exportar fruta sin tratamientos adicionales. Sin embargo, en otras zonas productivas todavía se requieren procesos cuarentenarios, lo que encarece los envíos y limita el ingreso a determinados destinos internacionales. Con el nuevo esquema, algunas fincas podrán obtener certificaciones especiales y mejorar sus condiciones comerciales.
El sistema prevé monitoreos intensivos, mayor densidad de trampas y controles oficiales en un radio determinado alrededor de cada establecimiento que aspire a ese reconocimiento. Si las evaluaciones confirman la ausencia de la plaga durante un período prolongado, la finca podría acceder a mercados que hoy exigen requisitos sanitarios más estrictos.
Desde el sector productivo destacan que la herramienta podría potenciar la exportación de fruta temprana, una ventaja competitiva que tiene Mendoza cuando comienza la temporada y los mercados internacionales presentan menor oferta. En ese escenario, los precios suelen ser más altos y la demanda se concentra en los primeros envíos.
Aunque inicialmente el beneficio podría sentirse con mayor fuerza en determinados cultivos, la expectativa es que el sistema también alcance a otros frutales en el futuro, ampliando las posibilidades comerciales y promoviendo inversiones en nuevas zonas productivas de la provincia.