Nuevo informe acerca de los sectores más afectados en argentina
La informalidad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en Argentina. Según el informe Panorama del empleo informal y la pobreza laboral, septiembre 2025, la tasa alcanzó el 43,2% en el segundo trimestre del año, lo que equivale a que 4 de cada 10 trabajadores se desempeñan fuera de la cobertura de la legislación laboral, impositiva o de la seguridad social.
El documento elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA a través del área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (Edil) destacó que la informalidad entre asalariados trepó al 37,7%, el nivel más alto desde 2008, mientras que en los trabajadores por cuenta propia llegó al 62,5%.
Los jóvenes de 16 a 24 años fueron el grupo más vulnerable, con una tasa de 63%, mientras que la informalidad femenina alcanzó el 43,2%, dos puntos por encima de la masculina (41,1%). El nivel educativo también marcó diferencias: quienes completaron estudios universitarios registraron un 17,1%, frente al 64,6% de quienes no finalizaron la educación básica.
La distribución geográfica mostró fuertes contrastes. La Patagonia registró los índices más bajos, con apenas 18% en Ushuaia - Río Grande y 24,2% en la Ciudad de Buenos Aires. En cambio, el Gran Tucumán - Tafí Viejo llegó a casi 60%, seguido por el Gran San Juan (56,7%) y otras ciudades como Formosa, Santiago del Estero, Salta y Concordia, todas con más del 50%.
En cuanto a los sectores económicos, el servicio doméstico y la construcción encabezaron la lista, ambos con 75,4% de informalidad. El comercio, con una incidencia del 51,6%, también aportó una proporción significativa al total.
El informe resaltó además la brecha salarial: los trabajadores informales perciben en promedio un 44% menos que los registrados. Esto impacta directamente en la pobreza laboral, ya que el 42% de los informales vive en hogares pobres, frente al 12% de los formales.
A nivel regional, Argentina se ubicó por debajo de Ecuador y Paraguay (cerca del 60%) pero por encima de Chile, Costa Rica y Brasil (entre 24% y 32%). El estudio concluyó que la persistencia de la informalidad está asociada a mayores niveles de desigualdad y pobreza, lo que muestra que tener empleo en el país no siempre garantiza escapar de la vulnerabilidad social.