ESTUDIO

Por qué Mendoza creció menos que Argentina en 2025

Un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea analiza los sectores que impulsaron y frenaron la economía provincial durante el año pasado.

El desempeño económico de 2025 dejó un panorama desigual para Mendoza en comparación con el resto del país. Según el Informe Anual del Ieral de la Fundación Mediterránea, la provincia creció un 3,5%, mientras que la economía nacional avanzó un 4,4%. Aunque hubo recuperación en la primera mitad del año, la actividad se frenó en el segundo trimestre y se contrajo fuertemente a partir de septiembre.

El informe destaca que Mendoza arrastra más de una década de estancamiento en productividad y caída en el ingreso per cápita. Entre 2011 y 2025, el PBG per cápita provincial cayó un 10%, ya que el crecimiento económico no logró superar el ritmo de aumento poblacional.

 

Factores que limitaron el crecimiento provincial

Los economistas del Ieral señalaron dos motivos principales por los cuales Mendoza quedó por debajo del promedio nacional:

  1. Incertidumbre electoral: La desconfianza generada durante un año electoral redujo el consumo y la inversión interna.
  2. Ausencia de sectores estratégicos: Mendoza carece de minería significativa, petróleo no convencional y grandes exportaciones agroindustriales, que sí impulsaron la economía nacional.

Por ejemplo, mientras el agro creció 5% en Argentina, cayó 20% en Mendoza; el petróleo bajó 4,8% frente a un crecimiento del 13% a nivel país; y la minería nacional subió 8%, pero cayó 4,8% en la provincia.

Producción e ingresos

En 2025, la producción estimada de bienes y servicios de Mendoza alcanzó U$S 15.750 millones, representando aproximadamente el 3,4% del total nacional. El ingreso promedio por habitante fue de U$S 7.500, equivalente a unos 10 millones de pesos.

El informe también detalla que el empleo sigue siendo un desafío: de un millón de trabajadores potenciales, 275.000 enfrentaban problemas laborales, ya sea por desempleo o salarios insuficientes, especialmente en el último trimestre del año.

Motores de la economía provincial

El Ieral identificó cinco motores principales de corto plazo: exportaciones, economía nacional, sector público provincial, mercado laboral y financiero.

  • Exportaciones: Fueron contractivas. La baja demanda internacional y menor poder adquisitivo interno frenó las ventas externas. Mendoza estuvo entre las tres regiones con peor desempeño.
  • Sector público: Funcionó como estímulo temporal debido al gasto electoral, aunque generó un déficit superior al 10% de los ingresos provinciales.
  • Mercado laboral: Mostró deterioro al cierre del año, con caída de empleo y salarios.
  • Sector financiero: Inicialmente positivo, con crecimiento del crédito, aunque la morosidad familiar aumentó en el último trimestre.
  • Economía nacional: Impactó favorablemente, pero no compensó la caída de exportaciones y consumo interno.

Sectores destacados y rezagados

  • Construcción y financiero: Fueron los únicos que superaron la media nacional, con mejoras de 6,8% y 26,7% respectivamente.
  • Comercio: Creció 2,8% frente a 3,4% nacional, con retrocesos en supermercados, centros comerciales y combustibles.
  • Turismo y vino: No lograron recuperar niveles nacionales; turismo cayó 20% en ocupación y el sector vitivinícola enfrentó precios bajos por mayor oferta y menor demanda externa.
  • Industria: Ligera caída de 0,3% frente a un alza nacional de 0,7%.

Expectativas para 2026

Los primeros datos de 2026 muestran una recuperación lenta en Mendoza tras la fuerte contracción de fin de 2025. Sin embargo, factores externos como la guerra entre Estados Unidos e Irán afectan los precios de fletes, gas y petróleo, complicando las exportaciones provinciales.

A nivel nacional, los desafíos clave incluyen:

  1. Profundizar la desinflación.
  2. Recuperar la inversión y dinamismo económico.
  3. Reducir la prima de riesgo país.

Según los economistas del Ieral, la economía de Mendoza seguirá condicionada por su estructura productiva y la situación global, por lo que la recuperación plena dependerá de políticas industriales y estabilidad macroeconómica.