MEDIDAS

Reformas, minería y energía: los ejes del diálogo entre EE.UU. y el Gobierno argentino

El lobista republicano cercano a Donald Trump volvió a la Casa Rosada y mantuvo una reunión con el asesor presidencial Santiago Caputo. En el encuentro, se abordaron las reformas económicas que impulsa el Gobierno y la coordinación con el nuevo Congreso.

El lobista republicano Barry Bennett, figura con estrechos vínculos con el expresidente estadounidense Donald Trump, volvió a visitar la Casa Rosada esta semana. En su paso por Buenos Aires, mantuvo una reunión con el asesor presidencial Santiago Caputo, con quien analizó la marcha de las reformas estructurales que el Gobierno de Javier Milei busca implementar a partir de diciembre.

El encuentro tuvo lugar mientras el Ejecutivo argentino recibía a mandatarios provinciales, en un contexto de creciente atención de Washington sobre los avances legislativos y económicos de la administración libertaria.

Bennett, que integró el equipo de campaña de Trump y mantiene relaciones activas dentro del establishment republicano, se ha convertido en uno de los canales informales de comunicación entre la futura gestión estadounidense y el entorno de Milei. Su vínculo con Caputo y con el empresario Leonardo Scatturice, titular de Tactic Global, refuerza esa articulación. La firma tiene contratos con el Estado argentino para tareas de lobby en Washington, lo que consolida la red de contactos de la Casa Rosada con el sector político norteamericano.

caputo

Las reformas en la agenda bilateral

Durante su paso por Buenos Aires, Bennett analizó con funcionarios argentinos las reformas laborales, tributarias y penales que el Gobierno buscará aprobar junto con el Presupuesto 2026. También se abordaron temas vinculados a minería, energía e inversiones estratégicas, con foco en la atracción de capital estadounidense y en la reducción de la influencia china en la región.

Entre las prioridades planteadas se encuentran la creación de nuevos regímenes de grandes inversiones, complementarios al RIGI, y el desarrollo de infraestructura energética y logística —rutas, gasoductos y puertos— que permitan transportar los recursos naturales hacia los mercados internacionales.

La Casa Blanca ve en estos sectores —petróleo, gas, litio, cobre y uranio— áreas clave para profundizar la cooperación con Argentina y fortalecer el suministro de recursos críticos hacia Estados Unidos.

Un vínculo en expansión

La relación entre Santiago Caputo y Barry Bennett se consolidó durante los últimos meses como uno de los canales más fluidos entre Buenos Aires y Washington. En el oficialismo destacan el rol del asesor presidencial en la coordinación política con los gobernadores y el nuevo Congreso, una tarea que también forma parte de las expectativas estadounidenses sobre la gobernabilidad argentina.

La agenda compartida entre ambos países continuará en expansión durante las próximas semanas, en paralelo a las negociaciones comerciales y al seguimiento del plan de reformas estructurales que el Gobierno prevé enviar al Congreso antes de fin de año.