Si cobrás menos de $1.120.600 en julio, sos considerado clase baja en Argentina
En medio de un escenario atravesado por la inflación y el estancamiento salarial, la brecha entre los distintos sectores sociales en Argentina se profundiza. Un estudio reciente determinó cuáles son los ingresos que definen a cada grupo socioeconómico, y los resultados reflejan un preocupante deterioro: más de la mitad de la población ya no alcanza los niveles necesarios para ser considerada clase media.
¿Quiénes integran la clase baja?
Según el informe, los hogares con ingresos mensuales inferiores a $1.120.600 son catalogados dentro de la clase baja. Esta franja se divide a su vez en dos subgrupos:
Clase media vulnerable (D1): con ingresos promedio que rondan los $1.120.600 mensuales.
Clase pobre (D2 o E): con ingresos familiares que no superan los $585.800 al mes.
Estos valores corresponden al total mensual del grupo familiar, no por persona. En estas condiciones, acceder a bienes esenciales como vivienda, alimentos o transporte resulta cada vez más complejo sin asistencia estatal.
La mitad del país en situación vulnerable
Actualmente, el 50% de los hogares argentinos se encuentra en este segmento. La mayoría depende en mayor o menor medida de programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar o subsidios provinciales para sostener su economía diaria.
Incluso quienes poseen empleo formal o trabajan por cuenta propia, en muchos casos no alcanzan los ingresos necesarios para salir de la línea de pobreza, lo que evidencia la precarización general del mercado laboral.
Consumo restringido y desigualdad creciente
Mientras los sectores de mayores ingresos conservan capacidad de ahorro y consumo en dólares, acceden a bienes importados y realizan viajes al exterior, el resto de la población ajusta su presupuesto en aspectos clave: salud, educación, alimentación y vivienda.
El acceso a servicios básicos de calidad se vuelve cada vez más limitado para quienes integran los estratos sociales más golpeados por la crisis.
¿Qué ingresos se necesitan para salir de la clase baja?
Para ingresar a la clase media baja (C3), el ingreso familiar debe superar los $1.564.000 mensuales. Para pertenecer a la clase media típica (C2), se requieren al menos $3.122.836 mensuales.
Esto implica que cualquier hogar que no alcance esos montos queda automáticamente excluido del segmento medio y se ubica dentro de las categorías más frágiles de la estructura social argentina.