La pobreza infantil cayó al nivel más bajo desde 2018 en la Argentina, pero vaticinaron una suba
La pobreza infantil en Argentina alcanzó el 42,3% durante 2025, según un informe de UNICEF Argentina, que destacó una mejora respecto del año anterior.
La pobreza infantil en Argentina alcanzó el 42,3% durante 2025, según un informe de UNICEF Argentina, que destacó una mejora respecto del año anterior.
Tras un relevamiento nacional impulsado por el Gobierno, municipios mendocinos advirtieron un fuerte aumento de casos y pidieron mayor asistencia para afrontar el invierno.
El estudio advirtió que casi 3 de cada 10 menores sufren inseguridad alimentaria y crece la dependencia de la asistencia social
El primer informe nacional no incluyó a Buenos Aires y reveló datos sobre condiciones de vida, trabajo y acceso a asistencia
Una familia tipo, de cuatro integrantes, requirió de 1.343.452,50 pesos para no caer debajo de esa línea social. Mientras que la Canasta Básica de Alimentos, que indica la línea de la indigencia, alcanzó los 566.857,60 pesos en este mismo mes.
La miseria no deja lugar para otra cosa. Se instala en todos los rincones de la vida y ocupa, sin permiso, el espacio de la alegría, del descanso, del futuro. Incluso se adueña del tiempo, que deja de ser un horizonte para convertirse apenas en una herramienta de supervivencia.
El Indec informó que el coeficiente de Gini bajó a 0,427 en el cuarto trimestre de 2025. Sin embargo, la distancia entre el decil más alto y el más bajo se mantiene elevada y persisten fuertes desigualdades por género y formalidad laboral.
El dato corresponde al segundo semestre de 2025 y muestra una baja de 4,1 puntos porcentuales respecto al período anterior. Sin embargo, la pobreza sigue afectando a más del 40% de los menores de 14 años, según el INDEC.
Según datos del Indec, 8,5 millones de personas viven en situación de pobreza en Argentina. Aunque el índice bajó respecto al primer semestre, todavía hay distritos donde el porcentaje supera el 40%. La provincia tuvo un 31,9%, por encima del promedio nacional.
El INDEC informó que la pobreza cayó al 28,2% en el segundo semestre de 2025 y la indigencia al 6,3%. El ministro Luis “Toto” Caputo destacó la baja y la vinculó al crecimiento económico, la desinflación y el refuerzo de programas sociales.
Aunque la pobreza bajó a nivel país al 28,2%, en el Gran Mendoza alcanzó el 31,9%, y en Cuyo superó el 32%, evidenciando una brecha regional que persiste pese a la mejora semestral.
Un informe del CEPA alerta que la desocupación femenina y los recortes en políticas públicas profundizan la desigualdad y limitan la inserción laboral de las mujeres.
Una familia tipo, de cuatro integrantes, requirió de 1.247.162,13 pesos para no caer debajo de esa línea social. Mientras que la Canasta Básica de Alimentos, que indica la línea de la indigencia, alcanzó los 517.496,66 pesos en este mismo mes.
El último cálculo dio 26,9%. Lo realizó la cartera que dirige Sandra Pettovello, a través del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales (CNCPS), a partir de la publicación por parte de Indec de los Microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del tercer trimestre de 2025.
Según la DEIE, la Canasta Básica Total para una familia de cuatro personas alcanzó los $1.180.842,79, mientras que la Canasta Básica Alimentaria marcó $485.943,54, reflejando el impacto de la inflación en los hogares mendocinos.
El costo de la canasta básica total (CBT), que además de alimentos, mide precio de la indumentaria, transporte y servicios, un grupo familiar en la provincia tuvo que contar con ingresos por 1.150.461,46 pesos para no caer debajo de la línea de la pobreza. Y 471.500,60 pesos para no pasar a ser indigente en este mismo mes.
Un Encuentro Federal denunció recortes, hostigamiento y prácticas de usura mientras crece la falta de políticas públicas de protección.
Un estudio privado mostró que la baja del 31,8% en la pobreza responde en parte a la estabilización económica, pero también a cambios metodológicos. Advierten que la mejora es frágil y que persisten fuertes desigualdades entre estratos sociales y entre hogares con y sin niños.
Los últimos datos marcan una recuperación respecto del crítico 2024, cuando la pobreza trepó a 45,6%, su nivel más alto desde 2005, y la indigencia había llegado a 11,2%.