La obra "La viajera" ofrecerá una aventura galáctica sobre la gestión de las emociones
La Sala 3 de la Nave Cultural (ubicada en la Avenida España 2110, casi esquina con la calle J.A. Maza, dentro del Parque Central de la Ciudad de Mendoza) recibirá desde el próximo martes 7 hasta el domingo 12 de julio el estreno del espectáculo infantil La viajera, una propuesta artística de corte didáctico pensada para abordar la psicología evolutiva de las infancias durante el receso invernal. Las funciones se despacharán de manera diaria en el horario vespertino de las 16:00, transformándose en uno de los ejes lúdicos de la cartelera de la capital provincial. Los tickets de ingreso ya se encuentran disponibles en las boleterías del complejo y a través de EntradaWeb con un valor general de $10.000, sumando un Pack Familiar de cuatro accesos por $30.000 y una opción grupal de seis pases por $40.000.
La trama de esta sensible ficción sumerge a la platea en las vivencias de una pequeña estudiante que regresa a la vivienda de su abuela tras afrontar una jornada escolar sumamente compleja, gatillada por la llegada de una nueva compañera de banco que despierta en ella el temor profundo de perder la exclusividad afectiva de su mejor amiga. Lejos de minimizar el conflicto de la menor, la anciana la invita a sumarse a una travesía de autodescubrimiento regalándole una nave espacial imaginaria con la que la protagonista emprenderá un viaje cósmico. A lo largo de la travesía planetaria, la niña interactuará con diversos seres que la obligarán a confrontar en tiempo real estados anímicos como el enojo, la frustración, el miedo y la tristeza, comprendiendo que ninguna emoción es nociva en sí misma y que todas operan como herramientas necesarias de maduración.
La puesta en escena cuenta con una duración exacta de 60 minutos y es apta para todo público, desplegando una dramaturgia e interpretación coral a cargo de las actrices Jazmín Barrera y Andrea Cichinelli, quien además asume los roles de dirección general del proyecto. El apartado estético dispone de un diseño escenográfico tridimensional confeccionado por Ayelen Bonelli, texturas sonoras grabadas por Paulo Amaya, iluminación de Ludmila Espinosa y vestuarios de época realizados por Victoria Fornoni, bajo la coordinación logística de la productora Hanna Lust. El equipo creativo recomienda la asistencia de niños a partir de los primeros niveles de la escolaridad primaria, buscando que las familias puedan llevarse herramientas de comunicación asertiva para aplicar en los hogares.