La película Frankenstein de Guillermo del Toro se filmó en mansiones británicas y canadienses
La última adaptación cinematográfica de la novela gótica de Mary Shelley, Frankenstein, llegó recientemente a Netflix. El proyecto fue encabezado por el director Guillermo del Toro, ganador de un Óscar y conocido por su fascinación por los monstruos. El film volvió a cobrar vida en diversas mansiones y espeluznantes ubicaciones británicas y canadienses.
Del Toro buscó que la película pareciera "una película antigua hecha en el apogeo de Hollywood". El director añadió que quería que el resultado fuera "exquisito, bello y operístico". El equipo de producción llevó a cabo un exhaustivo proceso de exploración por toda Europa para encontrar las mejores ubicaciones que encajaran con esta visión estética.
La producción tardó años en gestarse y el proceso incluyó localizaciones en ciudades británicas y canadienses. El film es considerado un clásico de la literatura que vuelve a cobrar vida, manteniendo la atmósfera gótica de la novela de 1818.