Pedro Aznar y David Lebón homenajearon a Serú Girán en el Quilmes Rock
Este domingo 6 de abril, la segunda jornada del Quilmes Rock 2025 fue testigo de un momento histórico para el rock nacional: Pedro Aznar y David Lebón se reencontraron sobre el escenario para rendir homenaje a Serú Girán. Con una puesta íntima pero poderosa, los músicos repasaron clásicos como Canción de Alicia en el país, Nos veremos otra vez y Seminare, en un show cargado de emoción, memoria y sorpresas. El público acompañó cada tema como si fuera una celebración colectiva del legado de una de las bandas más influyentes del país.
El show comenzó con un mensaje claro: Para Carlitos y para Moro, dijo Lebón, en alusión a Charly García, ausente por problemas de salud, y Oscar Moro, fallecido en 2006. Durante todo el recital hubo guiños a la historia y a la actualidad: el setlist incluyó joyas del repertorio de Serú, algunas menos conocidas, otras himnos, y también espacio para discursos. Aznar fue contundente al introducir A cada hombre, a cada mujer: En un mundo que se hunde en el individualismo, el autoritarismo, la guerra y la intolerancia, seguimos luchando por un mundo mejor.
El concierto sumó momentos de gran simbolismo con la participación de invitados especiales. Sandra Mihanovich fue la primera en subir al escenario, seguida por Dante Spinetta, quien compartió guitarra en Mundo agradable. Luego, uno de los instantes más emotivos llegó con la entrada de Juanito Moro, hijo del histórico baterista, quien se hizo cargo de la batería en Cuánto tiempo más llevará. El cierre generacional se completó con Trueno, quien improvisó durante No llores por mí Argentina y dijo: Ustedes son los padres de nuestra generación.
La noche terminó como debía: con Seminare, coreada por todos los presentes al unísono. Fue más que un concierto; fue un homenaje vivo a la historia del rock argentino, donde el pasado y el presente se abrazaron en un mismo escenario. Entre mensajes de resistencia, memoria afectiva y una interpretación vibrante, Pedro Aznar y David Lebón dejaron claro que el espíritu de Serú Girán sigue latiendo con fuerza.