Desde las primeras horas de la tarde del sábado, más de treinta artistas coparon cinco escenarios en una jornada que tuvo de todo: música para todos los gustos, homenajes emotivos, guiños históricos, invitados sorpresivos y hasta un fuerte reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, justo días después de un nuevo aniversario de la guerra.
Uno de los momentos más potentes de la jornada llegó de la mano de Flavio Cianciarulo, de Los Fabulosos Cadillacs, quien compartió escenario con un grupo de excombatientes. Banderas argentinas al cuello, gritos del público con el clásico “El que no salta es un inglés” y un Himno Nacional tocado en vivo marcaron un instante de profunda emoción. “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”, dijo uno de los veteranos, sin entrar en terrenos partidarios pero con el mensaje bien claro: memoria activa y presente.
Dillom, provocador y contundente
El escenario Rock explotó cerca de las 19 con Dillom, que se plantó con actitud y guitarras al frente: “Yo soy el rock y al que no le gusta que me rompa el orto”, lanzó sin filtro. Con un set cargado de temas como “Buenos tiempos”, “La carie” y “Ciudad de La Paz”, el artista reafirmó su lugar en el mapa sonoro local, cruzando géneros con ironía y contundencia. Aunque no tuvo a Calamaro ni a Lali como invitados en sus feats, la oscuridad estética de su show fue una de las postales más potentes del día.
Andrés Calamaro ofreció un setlist de lujo. Con guiños a Honestidad brutal y a su etapa con Los Rodríguez, repasó clásicos como “Flaca”, “Paloma”, “Te quiero” y “Sin documentos”. Pero antes de arrancar, la sorpresa fue total: en pantalla apareció Pity Álvarez con un mensaje grabado exclusivamente para el festival. “Falta poco”, le dijo Calamaro desde el escenario, despertando ovaciones y esperanza. El cierre, con “Estadio Azteca” y “El salmón”, reafirmó que El Salmón sigue nadando contra la corriente, vigente y querido por varias generaciones.
Miranda! + Lali = pop al palo
En el escenario Quilmes, Miranda! no dejó dudas de su reinado pop. Ale Sergi y Juliana Gattas aparecieron montados en un cisne blanco gigante, con pilotos dorados, y desataron una fiesta que se coronó con la aparición de Lali Espósito. Juntos interpretaron “Yo te diré”, desatando el griterío del público. Fue uno de los momentos más celebrados de la noche.
Joaquín Levinton armó un show cargado de hits, humor y momentos de alto voltaje emocional. Con Milo J como invitado para “Pasos al costado”, aprovechó para lanzar una crítica sutil pero filosa: “¿A ver si siguen censurando artistas?”, dijo, en clara alusión a la suspensión del show del joven cantante en el Espacio de la Memoria. El cierre con “Yo no me quiero casar y usted” fue una postal festiva y desbordada.
Las Pelotas, con su experiencia y sonido bien argentino, reforzaron el pulso antiimperialista de la jornada y brindaron un set sólido con temas como “Capitán América” y “Será”. Luego, La Vela Puerca celebró 30 años de carrera con un show sin pausas ni bajadas, y un público entregado al pogo y la emoción. Anunciaron un gran festejo el 1° de noviembre en Ferro.
Manuel Moretti lideró un show que fue de lo íntimo a lo épico, con momentos como “Ella dijo” y un cierre con “El corazón sobre todo”. Zoe Gotusso, por su parte, fue de las primeras en subir al escenario con su dulzura característica y temas que acompañaron la siesta festivalera. Y entre tanto despliegue musical, Tecnópolis se llenó de remeras de bandas, espíritu colectivo y esa mística que hace del Quilmes Rock algo más que un festival: un ritual.
Con una grilla diversa, momentos emotivos y cruces generacionales que celebran el espíritu del rock argentino, el Quilmes Rock 2025 arrancó con todo. Y si esta fue solo la primera jornada, lo que viene promete seguir a la altura: música, historia, memoria y fiesta.



