INDUSTRIA DEL VINO

Caída del consumo y falta de crédito: el complejo panorama de cara a la Vendimia

El sector vitivinícola señala que la combinación de costos crecientes y baja demanda profundiza la incertidumbre de cara a la próxima cosecha.

La industria vitivinícola encara uno de los cierres de año más complejos de los últimos tiempos. Según sondeos en el sector, caída del consumo, menor volumen de exportaciones, costos en alza y dificultades para acceder a financiamiento delinean un panorama que genera fuerte preocupación de cara a la vendimia 2026, cuyo desafío principal será económico, más que productivo.

Pese al deterioro generalizado, referentes del sector mantienen una cuota de expectativa ante las reformas impositivas y laborales que impulsa el Gobierno y la posible reactivación económica. No obstante, aclaran que esos cambios no tendrán un impacto inmediato y que la actividad enfrenta urgencias en todos los eslabones de la cadena.

Un 2025 marcado por bajas en el consumo y las exportaciones

Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, las exportaciones retrocedieron en volumen y valor, consolidando una tendencia negativa que condiciona el 2025.
En el mercado interno, las ventas de vino también disminuyeron y el consumo per cápita cayó a mínimos históricos, afectando especialmente a los productos de gama económica, los más sensibles al poder adquisitivo.

cosecha

Costos, precios y crédito: los puntos más críticos

Productores y bodegas coinciden en que el aumento sostenido de los costos operativos dejó a la actividad en una situación delicada. El precio de la uva podría quedar por debajo del equilibrio, particularmente en el Este provincial, donde preocupa la parálisis del mercado de vinos y su impacto directo en el pago a los viñateros.

El financiamiento aparece como otro escollo importante. Con tasas bancarias elevadas, acceder a créditos para cosecha y acarreo se vuelve prácticamente inviable. Algunas cooperativas recurrirán a prefinanciación de exportaciones, una herramienta que no está disponible para todos los productores.

Desde las entidades del Este advierten un ciclo negativo provocado por el bajo movimiento comercial y plantean alternativas como habilitar mercados adicionales —por ejemplo, liberar obligaciones de diversificación a mosto— y revisar tarifas eléctricas vinculadas al riego y la elaboración.

Gestiones para aliviar la carga financiera

Frente a este panorama, varias cámaras iniciaron gestiones para reprogramar créditos tomados para la cosecha 2025, con el fin de evitar que su vencimiento coincida con los costos inmediatos de la próxima vendimia.

Tensión por la desregulación del INV

A la incertidumbre económica se suma la preocupación por la desregulación del Instituto Nacional de Vitivinicultura, que eliminó casi un millar de normas. Aunque el sector valora la reducción de trámites, existe fuerte rechazo a la eliminación del Certificado de Ingreso de Uva y de la Declaración Jurada Anual de Elaboración, considerados esenciales para garantizar la trazabilidad y la genuinidad del vino argentino.

Diversas organizaciones presentaron un amparo judicial para mantener estas herramientas vigentes y actualmente aguardan una resolución. En paralelo, esperan la intervención de los gobiernos de Mendoza y San Juan para evitar que la flexibilización afecte los controles y la transparencia de la industria.