El tiempo de la #SoberaníaAlimentaria
Diario Mendoza entrevistó a Noelia de la Reta, una de las responsables de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria en la Universidad Nacional de Cuyo, para profundizar diversos aspectos a nivel local, de un tema que se expande cada vez con más fuerza en todo el mundo, ganando espacio en la agenda política global, incluso en nuestro país: la soberanía alimentaria.
¿Qué es la soberanía alimentaria?
La Soberanía Alimentaria es decidir libremente como comunidad qué queremos comer y cómo producir. La Soberanía Alimentaria reivindica el derecho de las comunidades a decidir sobre su alimentación. Los alimentos no pueden ser un negocio. Por ejemplo en Argentina tenemos el problema del monocultivo de la soja que daña no solamente las grandes cantidades de tierra que tenemos con esas plantaciones que no son producto de la naturaleza sino de la mano del hombre adaptado a un gran negocio, ya que se exporta a Europa, también produce contaminación ambiental por la gran cantidad de agrotóxicos que utilizan. Ocupan cerca del 50 por ciento de las plantaciones y deterioran la tierra para otros cultivos. Producimos soja transgénica (mejorada por ingeniería genética para tolerar la invasión de agrotóxicos) para que coman algunos países de Europa.
Los alimentos, que en definitiva no son alimentos, sino que son productos industrializados, creados en laboratorio y no los entregó la tierra también perjudican nuestra salud.
Este problema sobre los agrotóxicos afecta nuestras elecciones cotidianas sobre lo que elegimos comer, quizás elegimos verduras y no sabemos que esa lechuga ha sido sometida a diversos productos químicos que van a provocar un impacto en nuestra salud.
Comemos sin saber lo que estamos comiendo
¿Por qué durante los últimos tiempos es un tema cada vez más presente?
La salud del mundo está en jaque, la medicina tradicional no logra encontrar aún el camino para resolver esta pandemia que nos aqueja y poco escucho decir en los medios sobre cómo hay que alimentarse, nos aconsejan lavado de manos, distancia social, no salir de la casa. Pero hay algo fundamental para tener las fortalezas necesarias y es la actividad que hacemos cotidianamente varias veces al día. Comer saludable, de eso se trata, pero no todo lo que se ofrece como saludable lo es, en esto sigue existiendo el negocio de las grandes multinacionales queriendo sostener sus productos a costa de nuestro bienestar.
Alimentarnos sanamente es el camino para sanar, de eso estoy convencida. Hay varias investigaciones que corroboran que muchos problemas de salud que han crecido exponencialmente van de la mano de lo que incorporamos en nuestro cuerpo cotidianamente, alimentos industrializados, glifosato y demás agrotóxicos.
¿Qué relación tiene la Soberanía Alimentaria con temas tales cómo: indicadores de calidad de vida, desigualdad e inclusión social, fortalecimiento de las economías regionales y locales
vinculadas a la producción de alimentos?
La Soberanía Alimentaria va de la mano de los indicadores de calidad de vida. "somos lo que comemos" Cuando nos alimentamos conscientemente nuestra calidad de vida aumenta en todos los sentidos, alimentarse saludablemente es sinónimo de calidad de vida, de nuestro presente y de nuestro futuro. Pero lamentablemente no todas ni todas podemos elegir, otros tienen que comprar lo que el mercado ofrece. Los que el mercado ofrece para las personas que están "debajo de la línea de la pobreza" como gusta llamarlos/las , para las personas de sectores populares que están alejadas de muchos derechos, entre ellos y uno de los fundamentales la alimentación, son la querida y conocida harina, nunca faltan las tortas y el pan para calmar el hambre y sentir saciedad. El trigo no es blanco, esa harina ha sido modificada. Nos han hecho creer que mientras mas ceros tenga mejor es, que mientras todo sea mas blanco mejor es, una farsa con la que nos engañan. Entonces los sectores populares comen una harina que no es trigo, sino almidón. Claro que hay muchísima desigualdad, y eso indigna, entristece. Hay que separar dos cosas importantes: por un lado la conciencia sobre lo que comemos ( lo cual no tiene que ver con sectores sociales), todos podríamos saber que estamos ingiriendo, también es importante que ese conocimiento nos llegue y ahí también nos encontramos con desigualdad en el acceso a derechos, en este caso a la información y educación. Y por otro, la posibilidad de elegir que va de la mano de conocer que elegir y porque elegirlo y el valor que ese producto tiene. Y en este sentido hay que derribar un mito en cuanto a que alimentarse saludablemente es mas caro. Yo siempre pongo un ejemplo: cuanto sale una tortita y cuanto sale una manzana, ¿sabes porque que elegís cuál comer y porque? La harina tiene algo que la manzana no, genera según diversos estudios en el organismo actividad similar a las sustancias opioides, la manzana que ayuda a generar una importante energía en el organismo entro otros beneficios. Vos podes elegir cuál comer.
La alimentación consciente, libre y soberana va de la mano también de la economía social, regional y el desarrollo local. Es fundamental poder producir y comercializar desde postulados de la economía social, desde donde los alimentos no son un lucro para que yo pueda hacer dinero a costa de los demás, remarcando a un 100 por ciento los mismos, total, hay inflación , todo sube y hay que aprovechar que la gente tiene que comer y vamos a hacer la diferencia, no, todo lo contrario a ese sistema capitalista del que somos presos y presas. La economía social actúa de acuerdo y en armonía con las personas, con un precio justo, razonable, con reglas solidarias entre los productores o comercializadores, con un trabajo colectivo de cooperación y no de competencia. Comprando a la economía social no solamente fortalecemos el consumo interno y local, sino que además fortalecemos la producción y comercialización, y generamos trabajo. Nos alimentamos de productos que hay en nuestra tierra disminuyendo la huella de carbono.
¿Cuándo te involucraste con el tema y por qué?
Desde 2015 al año 2019 fui Directora del Comedor Universitario de la Universidad Nacional de Cuyo, tarea que tomé como un desafío. Yo soy Trabajadora Social y nunca me había preocupado por conocer más sobre los alimentos. Siempre estuve vinculada a mi profesión y pensaba desde ese lugar que podía hacer en el comedor, cómo trabajar con los derechos de las personas en este contexto tan diferente al que siempre me movía en los barrios populares de Mendoza, y todo empezó por la economía social y solidaria, comencé a convencer primero a mi equipo, con resistencias obvio que siempre las hay, y luego a buscar proveedores de la economía social, me contacte con diversas asociaciones, cooperativas, organismos del estado, productores independientes y conocer gente y así fuimos incorporando las compras a la economía social para fortalecerlos. Al principio no tenían ni como llegar al comedor a llevar las verduras pero fuimos haciendo un proceso lento para poder ayudarlos a tener más ingresos para crecer y poder ser proveedores, tarea que no era fácil y requería del acompañamiento del equipo del comedor, de la gran paciencia que me tuvieron y de poder poco a poco entender hacia donde queríamos ir, o yo creía que teníamos que ir. De repente teníamos muchos cocineros a las 8 de la mañana pelando papas porque ahora no se cocinaba el puré artificial de bolsa y bueno eso requirió un duro esfuerzo y trabajo por parte de todos y todas y les estoy agradecida. Esto detrás de escena, con discusiones, mas trabajo para todos, mayor esfuerzo, pero ya no le comparábamos a una multinacional como Unilever y le comprábamos papas a productores argentinos así impactábamos en la vida de cada uno de los estudiantes, 3000 diarios en las épocas mas concurridas del comedor, no los alimentábamos con esas bolsitas mágicas de puré en el acto. También eliminamos las bebidas gaseosas que tiene un alto contenido de jarabe de maíz de alta fructuosa reemplazándolo por jarras de jugos naturales.
Luego de que empece ese camino se me presentó un desafío mayor, la agroecología. Leyendo y estudiando mucho en casa y hablando con las personas entendí que la mejor producción es aquella que no lleva productos tóxicos, por lo cual empece a buscar productores agroecológicos mendocinos, con las redes que había constituido, pero me llevé una amarga sorpresa. La producción mendocina no alcanzaba a proveernos 3000 manzanas agroecológicas por día, eso fue un llamado de atención para mí. Conseguí unas manzanas de Neuquén agroecológicas que eran la sobra de lo que una empresa exportaba al exterior, y allí me seguí sorprendiendo, me preguntaba ¿porque un país con tanto territorio y tanta riqueza envía sus mejores alimentos para Europa y no alimentamos a los y las argentinas con ellos? y así empece una búsqueda de nunca acabar. Me indigna la injusticia, la pobreza, la falta de oportunidades, el desconocimiento, el engaño. Había leído bastante para aprender y en esas búsquedas encontré a Myrian Gorban, logré contactarme con ella e invitarla a dar algunas charlas en la Universidad, me movilizó la posibilidad de generar la cátedra libre de soberanía alimentaria, en esa charla asistieron quienes hoy son mis compañeras de camino, nos conocimos y emprendimos juntas el desafió en la Facultad de Educación donde empezamos con la cátedra y luego sumamos la cátedra a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
¿Que rol cumplen los medios de comunicación en este esquema?
El rol que cumplen es fundamental. Hoy se habla mucho de soberanía alimentaria y me da miedo porque se confunde un término que es muy especial para nuestro país. Soberanía Alimentaria no es entregar un bolsón de mercadería ( arroz, fideos, yerba, algunas latas, leche, aceite, etc), eso no lo es. Eso es necesidad, eso es pobreza, eso es asistencia, no esta mal, lo he practicado miles de veces desde mi ejercicio profesional, pero sé que esa no es la respuesta de fondo, la raíz de nuestro problema. Necesitamos generar trabajo, por eso la economía social es fundamental, necesitamos alimentarnos sana y concientemente, necesitamos diversificar la producción Argentina, necesitamos que la alimentación deje de ser un negocio de las grandes corporaciones y de multinacionales que solo piensan en su lucro. Soberanía es también generar acceso a la información a los derechos, a la posibilidad de elegir. Hay grandes intereses económicos en muchos lugares, por eso es tan difícil que las cosas cambien. Quisiera ver en los medios estrategias para alimentarte sanamente, para el sostenimiento familiar, por pequeño que sea con el desarrollo de una huerta que aunque no tengas espacio es posible de realizar, romper ese mito también y volver a ver de que color son los frutos y cuantas semillas tienen.
¿Hay en Mendoza gente desde los estamentos públicos y privados trabajando sobre el tema? ¿quienes y de qué manera?
En Mendoza hay muchas personas que están trabajando en esta sintonía, el conocimiento de a poco va llegando a todas y todos, y eso es positivo, son cambios y procesos, que muchas veces uno quisiera que fueran de la noche a la mañana pero para eso necesitamos apoyarnos en la educación. La educación ambiental y la educación alimentaria son fundamentales y deberían estar presentes en todas las escuelas.
Sé de experiencias en distintos municipios como por ejemplo capital que ha logrado incorporar frutas y verduras en las unidades alimentarias, adquiridas a productores mendocinos, APEPO, La Terre y generando recetas para que las personas conozcan los distintos usos de algunas verduras. Godoy Cruz también realiza hace tiempo formaciones en territorio sobre la implementación de huertas y toda una línea ambiental muy interesante y necesaria, recuperando el concepto de las ferias que es muy latinoamericano, muy nuestro y muy enfrentado a ir a hacer las compras a un supermercado.
Inta y su programa prohuerta trabaja articuladamente con los municipios para la entrega de semillas, es beneficioso pero creo que se puede acompañar más desde distintos estamentos con el armado concreto de las mismas y la formación de soberanía alimentaria
Desde la Dirección de Economía Social de la Provincia, se viene haciendo un proceso interesante con los y las productoras de alimentos y la vinculación de los mismos con organismos para que efectivicen las compras. Por ejemplo la Subsecretaría de Desarrollo Social de Mendoza ha realizado compras a la UST
Seguramente hay muchos municipios más que se encuentran trabajando en este sentido, creo que es positivo y tenemos que seguir para que cada departamento tenga su feria de frutas y verduras desde el productor/productora a la mano de cada mendocina, mendocino.
Tenemos productores y comercializadores con puntos de venta como por ejemplo la bioferia, una feria de productos agroecológicos, con quienes inicié mis primero pasos y realice mis primeras pruebas de cambio en mi alimentación. Ir de compras a las Ferias es recuperar el sentido de lo nuestro, latinoamericano, el mate, la charla, el encontrarnos, y te encontras con la Ana que te explica para que sirve cada alimento que compras, eso tiene un valor inigualable. hay tantas experiencias en Mendoza como la vida feria, el almacén andante, el arca, la Terre, El Tomero, Feria del Valle de Uco, UST, y muchísimas más que vamos a colaborar en difundir en un mapeo de Soberanía Alimentaria que estamos trabajando
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¿Qué balance haces de esa experiencia de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la qué estás al frente en la UNC?
Comenzamos la cátedra libre de soberanía alimentaria como parte de la RED CALISA de cátedras libres de Argentina, con compañeras con quienes me encontró el camino en este mismo andar; ellas son Azucena Pereyra nutricionista, Maria Teresa Cañas bromatóloga, Natalia Catania médica, Julieta Lavarello Abogada con quienes hemos desarrollado un experiencia única, recuerdo que nuestro primer curso tuvimos cerca de 250 inscriptos, lo cuál nos puso muy felices, es un trabajo que todas hacemos de manera voluntaria, y que la cátedra sea libre implica que cualquier persona de la comunidad sea o no universitario pueda cursarla, es una manera también de acercar este acceso a la información a las personas, no importa si terminaste o no la secundaria o si sos un profesional, todos podemos tener acceso al conocimiento.
Creo que la finalidad tiene que ver con acercar derechos, generar conocimiento y formar profesionales universitarios con esta mirada. La Soberanía alimentaria es un tema transversal, nos impacta a todos y todas y podemos dar desde cada profesión un pasito para construir en pos de la misma.
Noelia de la Reta integrante del equipo a cargo de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria en la UNC
La experiencia ha sido muy fructífera y creo que aún nos queda un largo camino por transitar, todas tenemos nuestros trabajos profesionales y dedicamos algunas horas de nuestro tiempo a las clases. Estamos trabajando en una gacetilla informativa de producciones locales alimentarias y los lugares donde las personas pueden adquirir estos alimentos. La cátedra se aprueba mediante un trabajo final de intervención, hay muchas ideas y propuestas por parte de nuestros y nuestras estudiantes, esperamos algún día concretar algunas.
La cátedra sigue funcionando y vamos ya por nuestra tercera cohorte que va a comenzar el 7 de agosto. Comenzaremos con la virtualidad y si hay muchos participantes ofreceremos la posibilidad de visualizarlo por youtube.
¿Estás trabajando en nuevos proyectos?
Estuvimos trabajando el año pasado en un proyecto de un pequeño sector del parque universitario bio sustentable, el cuál retomaremos al volver a la presencialidad. También tenemos en agenda un proyecto de reducción del uso de descartables para la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Ganamos también con otras docentes de las Facultades de Educación, Ciencias Agrarias y Ciencias Políticas y Sociales un proyecto de SPU para realizar desde la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en Godoy Cruz sobre desarrollo de huertas, construcción de hornos solares y separación de residuos.
Ideas y proyectos siempre hay muchos, lo que falta a veces es tiempo y personas para realizarlos .
¿Que le recomendas a los mendocinos y mendocinas que puedan estar interesados en aprender más sobre el tema?
Les recomiendo comenzar a leer las etiquetas para saber lo que están comiendo, aun que aún no tenemos la ley de etiquetado tan fundamental como si la tiene Chile, por ej que mediante etiquetas negras advierte de la alta cantidad de sodio, grasas saturadas que tienen los productos comestibles.
Les recomiendo comer alimentos vivos como las frutas y verduras,
Próximamente vamos a difundir el mapeo de productos saludables, para facilitar la información de donde poder adquirir productos.
Nos pueden contactar mi email noeliadelareta@gmail.com
al email de la catedra mendozacalisa@gmail.com
Las inscripciones a la catedra estaran diponibles en el face de la cátedra https://www.facebook.com/CALISAMENDOZA
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