Nación simplificó la importación de autos y en Mendoza se espera un efecto gradual
El Gobierno nacional oficializó una nueva resolución que busca agilizar la compra de vehículos en el exterior, eliminando algunos trámites administrativos y reconociendo certificaciones ambientales internacionales. La medida apunta a reducir costos de homologación y abrir el mercado a mayor competencia, aunque en Mendoza el sector automotor considera que los efectos serán graduales.
Con esta disposición, los importadores podrán utilizar licencias y certificados ya aprobados en el país, evitando repetir procesos para modelos autorizados. La iniciativa se enmarca en una política de apertura del mercado automotor que, a mediano plazo, podría habilitar la llegada de nuevas unidades desde Chile o Brasil.
En la provincia, las concesionarias sostienen que la norma no generará cambios inmediatos para el consumidor promedio, dado que aún persisten procedimientos burocráticos y costos adicionales. Entre ellos, se señalan las dificultades para particulares que intenten importar de manera directa, ya que el precio final suele ser significativamente mayor debido al margen de intermediarios, fletes y seguros.
Otro punto de preocupación está vinculado con el abastecimiento de repuestos y las pólizas de seguro. Especialistas advierten que los vehículos que no cuentan con representación oficial en Argentina podrían enfrentar mayores costos de cobertura o limitaciones en los servicios disponibles.
En cuanto al mercado chileno, referentes de la Cámara de Comercio Automotriz de ese país señalan que todavía no existen acuerdos binacionales que faciliten la exportación de unidades hacia Argentina, por lo que la operatoria continúa siendo compleja. Además, los autos comercializados en Chile ya se encuentran nacionalizados, lo que dificulta una reexportación directa.
Respecto de los rodados usados, la apertura también marca diferencias: mientras la transferencia de un vehículo de fabricación nacional tributa el 1,5% de su valuación fiscal, en el caso de los importados el costo se eleva al 2%, además de los gastos administrativos habituales ante el Registro Nacional de la Propiedad Automotor (RNPA).
En este escenario, el sector mendocino reconoce que la medida constituye un paso hacia un mercado más abierto, aunque su impacto real dependerá de la evolución de la normativa y de posibles acuerdos regionales que permitan hacer efectiva la importación de unidades desde otros países.