OPINION - Violencia contra los animales
Por Jennifer Ibarra
Médica Veterinaria y Presidente de la Fundación Cullunche
Esta semana fue muy dura para quienes trabajamos por el ambiente, la fauna, la flora y por el bienestar animal.
Tuvimos y vimos la impactante noticia de un can encontrado solo, vagando, con toda su piel del lomo y laterales totalmente descolgada y desprendida, desollada en vida. En este momento el animalito sigue peleando por su vida.
Se realizó un procedimiento en Puesto EL Molino en Malargüe, Mendoza, donde la Policía de Seguridad Rural y Guardaparques desarticularon una banda de 10 cazadores furtivos y traficantes de subproductos de la fauna.
Los incendios han continuado en el delta de Entre Ríos sin freno, perpetrado a manos anónimas de pirómanos a los que no les importa nada y con oscuros intereses; y vemos a diario animales muertos quemados o huyendo tratando de ponerse a salvo.
Todo esto tiene un denominador común: este es falta de empatía y mal trato animal. En el caso de la perrita desollada viva, no se puede entender de ninguna manera, tanta saña contra un ser vivo, indefenso, sintiente, y quien hizo eso es de temer, es una bomba de tiempo para la sociedad, por cuanto una persona que hace eso es la antesala a delitos mayores y más graves. Alguien con esa falta de empatía y sensibilidad es alguien quien seguro maltrata a los integrantes de la casa donde vive, menores, mujeres o ancianos; y es una persona que seguro puede cometer delitos mayores como asalto a mano armada o violaciones. Hay estudios y estadísticas que así lo muestran.
En el caso de los cazadores furtivos de Malargüe, todo lo hallado indica que han venido atentando contra nuestra fauna protegida, sistemáticamente, tan es así que hasta tenían maquinaria para procesar embutidos. Violaron la ley de fauna nacional y provincial, ley de monumento natural, ley de maltrato animal, código de contravenciones, cuarentena, habría armas flojas de papeles, asociación ilícita, accionar en banda, presencia de un menor. Las armas y vehículos implicados muestran claramente que no son necesitados, son personas a las cuales les gusta cazar y matar animales, que se divierten cometiendo estos delitos, y si son animales protegidos y está prohibido, mejor. Es algo que seguramente han venido haciendo siempre y desde siempre.
Por último, los incendios en el delta de Entre Ríos, atenta contra todos los argentinos, es un patrimonio natural inmenso y biodiverso el cual está siendo literalmente barrido y limpiado por el fuego. Atrás de esto solo intereses egoístas y oscuros de un grupo de personas a las que no les conviene que estos ambientes se protejan. Y en el medio de todo esto, la fauna y la flora muertos y expulsados. Y no olvidar la gran eliminación de dióxido de carbono, agravando el cambio climático.
Todo esto sigue teniendo una sola conclusión y resultado de análisis: falta de empatía. Urge, urge aumentar las penas por daño y mal trato a la fauna y al ambiente. El Estado debe presentarse como querellante en todas estas causas. La asociación ilícita para delitos contra la fauna y el ambiente, debe estar contemplada en las penalidades. Urge crear de una vez por todas el Registro de Maltratadores de Animales (proyecto presentado en su momento por Fundación Cullunche y el Dip. Daniel Casia). Por lo tanto, vamos a presentarlo nuevamente desde nuestra institución. Las fuerzas de seguridad, jueces, fiscales, legisladores, deben entender que este registro es preventivo y predictivo. Este registro será una herramienta más para detectar a abusadores y maltratadores de animales y por lo tanto abusadores y maltratadores de personas todas, quienes formamos parte de esta sociedad.
No podemos seguir conviviendo con lacras y delincuentes sociópatas que atentan deliberadamente contra nuestro patrimonio, bienes comunes, contra nuestra fauna y flora, contra nuestros animales domésticos. No podemos seguir conviviendo con delincuentes que atentan contra la vida misma. Legisladores, funcionarios: teléfono!!! Exijo como habitante de esta provincia y de este país, que se apliquen las leyes con las que contamos, con todo su rigor y de manera ejemplificadora. Que la próxima vez que alguien quiera desollar un perro o disparar un arma contra un animal o prender fuego un campo, lo piense mas de dos veces.
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