DEUDA

Vencimientos millonarios y refinanciación: el desafío financiero de Mendoza en marzo

La Provincia deberá cubrir pagos por casi US$50 millones y más de $21.000 millones. Con aval legislativo, prevé colocar bonos antes de fin de mes y aprovechar la estabilidad cambiaria.

El Gobierno de Provincia de Mendoza enfrentará en marzo uno de los meses más exigentes del año en materia de deuda pública. Según datos oficiales, deberá afrontar vencimientos por US$49,34 millones —entre capital e intereses— y $21.296 millones, lo que convierte a este período en el tercer más pesado de 2026, solo por detrás de junio y diciembre.

Ante este escenario, la administración provincial cuenta con autorización de la Legislatura para refinanciar compromisos y saldrá al mercado de capitales antes de que finalice marzo. La estrategia contempla la emisión de bonos por hasta $852.000 millones, monto equivalente al total de vencimientos previstos para todo el año.

victor fayad

Alivio por la estabilidad cambiaria

Desde Hacienda destacan como dato favorable la calma del tipo de cambio. En las últimas semanas, el dólar se mantuvo estable y se alejó del pico de comienzos de año, cuando rozó los $1.500, para ubicarse en torno a los $1.400. Esta dinámica reduce la cantidad de pesos necesarios para comprar divisas y abarata el pago de la deuda nominada en dólares.

Buena nota crediticia, con advertencias

En paralelo, la calificadora Moody's Local Argentina ratificó la calificación de la Provincia en A-.ar con perspectiva estable, tanto para el emisor en moneda local a largo plazo como para distintos instrumentos de deuda.

La evaluación reconoce el perfil de vencimientos, la disciplina fiscal sostenida y la alta proporción de ingresos propios, respaldada por una economía provincial diversificada. No obstante, el informe advierte que una porción relevante de la deuda sigue denominada en moneda extranjera, lo que expone a la Provincia a riesgos cambiarios.

Moody's señala además que Mendoza probablemente deba recurrir a diversas fuentes de financiamiento para afrontar próximos vencimientos y, al mismo tiempo, sostener niveles adecuados de inversión en obra pública. En el plano macro, recuerda que las provincias atravesaron un contexto adverso y que 2025 mostró un deterioro fiscal ligado a la menor actividad económica, aunque para 2026 prevé una normalización gradual.

Entre los factores que podrían mejorar la calificación se mencionan un crecimiento sostenido de los ingresos propios o una reducción del peso de la deuda en divisas. En cambio, un deterioro fiscal persistente o mayores presiones de liquidez podrían derivar en una baja de la nota.