Recta final

El contundente alegato del abogado del principal imputado por el crimen de Diego Aliaga

El letrado finalizó su exposición y propuso varias posibles sentencias, las cuales se contradicen a las que solicitó la fiscalía y la querella durante el juicio. Todos los imputados arriesgan la pena máxima, excepto un empleado de la familia Barrera. Lo que pasó en una nueva jornada del proceso judicial.

En una nueva jornada del juicio que investiga el crimen de Diego Aliaga, ocurrido en 2020, la defensa del principal sospechoso de cometer el hecho continuó su alegato y propuso varias sentencias alternativas a las que propuso la acusación. Aliaga, además, habría tenido una estrecha relación con el suspendido juez federal Walter Bento.

De esta forma, el abogado de Diego Barrera finalizó su exposición, el cual comenzó el martes pasado. Barrera era socio de Aliaga y declaró que lo terminó asesinando tras una discusión que derivó en una pelea, donde le tapó la boca a la víctima para que no pidiera auxilio y terminó asfixiándolo.

La teoría propuesta contradice a la versión de la fiscalía y el abogado querellante. Consideran Diego Aliaga estuvo secuestrado un puñado de días con el fin de que firmara papeles de transferencia de propiedades. Luego fue asesinado. Esta hipótesis implica que Barrera planificó y cometió el hecho con su exesposa Bibiana Sacolle, los hijos de ella, Lucas y Gastón Curi, y un empleado de la familia, Yamil Washington Rosales. Para todos solicitaron la pena de prisión perpetua, excepto para Rosales que podría recibir una condena menor por estar bajo la Ley del Arrepentido.

Diego Aliaga fue vinculado como socio de Walter Bento en la causa por coimas.

Finales alternativos

El representante legal de Barrera propuso otros desenlaces alternativos durante su alegato. 

  • Planteó que su cliente debe ser absuelto, porque el juicio es nulo teniendo en cuenta que no se respetaron las cadenas de custodia de varias pruebas y allanamientos durante la investigación, entre otros argumentos. 
  • En caso que el Tribunal no haga lugar al pedido de nulidad, consideró que Barrera debe ser condenado bajo la figura de homicidio preterintencional. Es cuando se le quita la vida a una persona con un medio que según la lógica no debería haber resultado fatal y prevé de 1 a 3 años de prisión. El sospechoso lleva más de tres años tras las rejas, por lo que podría quedar en libertad.
  • También estableció la figura de homicidio culposo con dolo eventual, que prevé penas de 1 a 8 años de prisión. 
  • Por último, dijo que el caso puede ser considerado como un secuestro coactivo, aunque el agravante puede ser la "muerte no querida". Estipula entre 15 y 25 años de cárcel en el Código Penal.

Cómo ocurrió el crimen

Diego Aliaga desapareció el 28 de julio del 2020, cuando salió de su casa ubicada en el barrio Palmares a bordo de una camioneta de un vecino. Lo acompañaba una joven con la que había estado reunido horas antes. Paró en una estación de servicio y luego se dirigió a Rodeo de la Cruz. En ese lugar pensaba montar un emprendimiento junto su socio, Diego Barrera. Pero jamás se lo volvió a ver.

Horas después, se presentó la denuncia por su desaparición. En ese momento, su hermano recibió un supuesto llamado extorsivo donde le pidieron un millón de dólares por el rescate de Aliaga.

Las evidencias en la investigación fueron cercando al socio de Diego Aliaga, hasta que el 4 de agosto fue detenido junto a su pareja Bibiana Sacolle y los hijos de la mujer. Las comunicaciones telefónicas que mantuvo el clan familiar el día de la desaparición, sumado a las cámaras de seguridad que grabaron a Barrera entrando a la propiedad en Rodeo de la Cruz y luego ingresando al barrio Palmares en la camioneta que manejaba Diego Aliaga fueron claves para la pesquisa.

El 10 de septiembre se encontró el cadáver de la víctima enterrado en un descampado ubicado en Costa de Araujo, luego de la confesión de Yamil Rosales, empleado de la empresa de transportes que tenía la familia Barrera.

Los restos de Aliaga fueron hallados en un descampado en Costa Araujo.

El 5 de octubre siguiente, Diego Barrera declaró por primera vez como acusado y confesó haber cometido el hecho de sangre. Aseguró que se peleó con Diego Aliaga por temas económicos y que "se le fue la mano", además intentó desvincular al resto de los sospechosos.

Luego, en el 2021, se unió el caso con la causa que investiga el presunto cobro de coimas por parte de una banda que lideraría el juez federal Walter Bento. Diego Barrera ha declarado varias veces en ese expediente y ha aportado detalles sobre la mecánica de los sobornos para liberar a presos. Para el fiscal Dante Vega, Diego Aliaga era la mano derecha del juez para gestionar los pagos.