GASES Y VALLAS

Otra vez denunciaron una fuerte represión contra los jubilados en el Congreso

Una nueva movilización de jubilados y organizaciones sociales derivó este miércoles en represión por parte las fuerzas de seguridad tras el veto presidencial a los aumentos. En paralelo, en Diputados el oficialismo sorprendió con una propuesta alternativa para la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional.

La jornada de este miércoles en las inmediaciones del Congreso de la Nación estuvo marcada por dos hechos de alto impacto político y social: por un lado, la marcha de jubilados que volvió a instalarse en el centro de Buenos Aires; por otro, un giro inesperado en la discusión parlamentaria sobre el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

Desde temprano, un fuerte operativo de seguridad se desplegó en la zona, con el tránsito interrumpido en Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, y un vallado que se extendió hacia Rivadavia y Callao. Pasadas las 15, la Policía Federal cerró el acceso vehicular, mientras que a las 15:40 un camión de Gendarmería ingresó al predio del Congreso. Allí, efectivos utilizaron gas pimienta para dispersar a los grupos más cercanos. En una esquina se concentraron los jubilados autoconvocados, mientras que en la opuesta permanecieron partidos de izquierda y organizaciones sociales.

 

En simultáneo, la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados registró un sorpresivo cambio de escenario. El Gobierno nacional, junto con La Libertad Avanza, el PRO y representantes de dos gobernadores, presentó un dictamen propio como alternativa al proyecto aprobado por el Senado. La propuesta original de los mandatarios provinciales planteaba que los ATN se distribuyan de forma automática y diaria según los coeficientes de coparticipación, eliminando la discrecionalidad actual y limitando la capacidad del Ejecutivo para retener fondos.

En contraste, la iniciativa oficialista establece que solo se repartan de esa manera los recursos remanentes de cada ejercicio fiscal que ingresen al Fondo de Aportes del Tesoro Nacional, con una redistribución mensual posterior al cierre del año fiscal. El dictamen de mayoría, que obtuvo 27 firmas, fue para el proyecto de los gobernadores, pero la definición final quedará en manos del recinto.