VUELVE A FOJA CERO

Reabrieron la causa por Diego Fernández Lima y dejaron sin efecto el sobreseimiento de Graf

La Sala IV revocó las decisiones que habían beneficiado a Cristian Graf, ordenó reiniciar la investigación y destacó la necesidad de esclarecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades penales.

La Sala IV de la Cámara Federal resolvió que la investigación por la muerte de Diego Fernández Lima debe volver a foja cero, tras confirmar la nulidad del sobreseimiento de Cristian Graf y ordenar reencauzar la pesquisa.

La decisión, firmada por los jueces Ignacio Rodríguez Varela, Hernán Martín López y Julio Marcelo Lucini, sostuvo que solo mediante la reapertura total del expediente podrá iniciarse una investigación capaz de esclarecer “lo realmente ocurrido”, permitiendo asignar responsabilidad —en los términos del artículo 45— a quienes hayan intervenido en el hecho que derivó en la muerte del joven.

El Tribunal remarcó que no se cumplían los requisitos para aplicar el artículo 336 del Código Procesal Penal, que habilita el cierre de una causa, ya que esa decisión debe estar respaldada por prueba que otorgue “certeza negativa”. Como antecedente, citaron el fallo dictado en la causa “Lotocki, Aníbal Rubén sin prescripción”.

 

En su resolución, los magistrados subrayaron “la evidente necesidad de una investigación” que permita arribar a la verdad de los hechos, proteger los derechos de las víctimas y avanzar en la definición de la calificación legal, un aspecto que —pese a ser mutable— tiene consecuencias en distintos institutos procesales.

Por ello, el Tribunal dispuso “declarar la nulidad de los dictámenes fiscales” que precedieron la indagatoria de Graf, del propio acto de indagatoria y de su sobreseimiento, y ordenó devolver el expediente al juzgado de origen para retomar el trámite.

Desde el entorno familiar, Javier Fernández Lima, hermano de la víctima, celebró la medida y afirmó que se trata de “una muy buena noticia” en memoria de Diego y de su padre, “que murió buscando”.

Por su parte, Martín Díaz, uno de los defensores de Graf, explicó que la resolución deja sin efecto tanto la imputación como la acusación fiscal. Según interpretó, su cliente queda, “en teoría”, como un ciudadano sin sospecha vigente, al haberse anulado todos los actos que lo vinculaban al expediente.

Díaz reiteró que la acusación “no estaba bien” y que se sostenía en datos “irreales” y “falaces”, razón por la cual —según dijo— la citación tenía vicios que la volvían anulable “o nula de nulidad absoluta”.