Alcistas vs. bajistas: el impacto de Trump en las acciones
El mercado de acciones en Estados Unidos muestra un fuerte contraste entre las expectativas de los inversores bursátiles y las proyecciones de los economistas en relación con las políticas del presidente electo Donald Trump. Mientras los primeros anticipan beneficios corporativos sólidos, los segundos advierten sobre posibles impactos negativos en el crecimiento económico y el déficit fiscal.
El índice S&P 500, que alcanzó máximos históricos el año pasado, se enfrenta a proyecciones alcistas. Según los estrategas, este índice podría crecer un 10% en 2025 gracias al aumento de los beneficios empresariales, que se espera que lleguen a su punto más alto en una década.
Sin embargo, los economistas subrayan los riesgos de las políticas proteccionistas de Trump, como los aranceles comerciales y los frenos a la inmigración. Estas medidas podrían limitar la capacidad de la Reserva Federal para actuar y aumentar la inflación. En una encuesta del Financial Times, más de la mitad de los economistas predijeron un impacto negativo en la economía, mientras que solo un 20% consideró que las políticas podrían ser beneficiosas.
División de opiniones: inversores optimistas y economistas precavidos
Según Evan Brown, gestor de UBS Asset Management, los inversores apuestan a que Trump no implementará todas sus propuestas, mientras los economistas asumen lo contrario. Por otro lado, las diferencias en los horizontes de tiempo también marcan estas visiones opuestas: mientras los mercados priorizan beneficios a corto plazo, los economistas se enfocan en el panorama a largo plazo.
Los sectores en la mira: tecnología y manufactura
El rally del mercado sigue impulsado por los gigantes tecnológicos conocidos como los "Siete Magníficos" (Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla). Aunque se prevé que su crecimiento sea del 21%, los beneficios de otros sectores del S&P 500 podrían subir un 13%, mostrando una recuperación más generalizada.
Por su parte, Barry Bannister, de Stifel, predijo que los aranceles de Trump serán selectivos y diseñados para fortalecer la inversión interna en industria manufacturera. Esto podría generar beneficios en algunos sectores empresariales, aunque persisten dudas sobre su impacto en la competitividad global.
El futuro económico: incertidumbre y riesgos
Las políticas fiscales proempresariales podrían estimular la inversión, según Rick de los Reyes, gestor de T. Rowe Price. Sin embargo, la preocupación por el déficit presupuestario y los efectos a largo plazo de las restricciones económicas sigue vigente.
Finalmente, los expertos coinciden en que, aunque los mercados sigan mostrando señales de optimismo, el impacto a largo plazo de las políticas de Trump dependerá de su implementación y del equilibrio entre los beneficios empresariales y las medidas económicas de fondo.
Para entender más sobre cómo las políticas económicas afectan a los mercados, consulta nuestra nota: Invertir en 2025: ¿oportunidades o riesgos?