La industria argentina enfrenta un cierre de año marcado por la caída del consumo interno, altas tasas de capacidad ociosa y una recuperación en las importaciones que genera preocupación para 2025. Durante el verano, las paradas de planta programadas continuarán, pero se reevaluarán en marzo, cuando se espera mayor claridad sobre el mercado.

Un 2024 con números en rojo
Según el Indec, la producción industrial entre enero y noviembre acumuló una caída del 10,7% interanual, con sectores como la industria textil que registraron bajas del 17% en noviembre y una proyección de cierre anual cercana al 20%. A esto se suma que muchos sectores están trabajando con un nivel de capacidad instalada del 50% o menos.
Luciano Galfione, presidente de la Fundación Pro Tejer, advirtió que si la demanda no se recupera y sigue orientada hacia productos importados "a precios de competencia desleal", habrá un incremento en el cierre de fábricas y despidos.

Importaciones: ¿competencia desleal?
Aunque las importaciones de bienes cayeron un 20,2% en 2024, han mostrado signos de recuperación desde abril. Según Claudio Drescher, presidente de la Cámara de Indumentaria, muchas prendas ingresan al país subfacturadas y a precios por debajo de los costos de producción en Asia, lo que representa un desafío para los productores locales.
Por otro lado, el sector metalúrgico también reportó un aumento en las compras al exterior, especialmente a través de acuerdos entre empresas para abaratar costos. Estas operaciones, aunque todavía limitadas, generan una presión creciente sobre los proveedores nacionales.

Paradas de planta en el verano
El verano, tradicionalmente utilizado para tareas de mantenimiento, será clave para definir el rumbo de algunos sectores. Desde la Cámara de la Industria del Juguete señalaron que esperan mayor claridad en febrero o marzo para planificar el año.
No obstante, la industria no es optimista. Según Adimra, en diciembre la actividad metalúrgica cayó un 3,1% interanual y el uso de la capacidad instalada se redujo al 52,5%, por debajo del promedio de 2023. Este escenario genera incertidumbre sobre el impacto en el empleo y la recuperación del mercado interno.
El 2025 comenzará con grandes desafíos para la industria argentina. La recuperación del consumo interno será clave para evitar un mayor deterioro en el empleo y la producción local. Sin embargo, la presión de las importaciones y la baja actividad económica seguirán marcando un escenario de alta incertidumbre.



