AGOSTO CON AUMENTOS

Baja la inflación pero la plata no alcanza: preocupación en los hogares argentinos

A pesar de una desaceleración de la inflación, en agosto se esperan significativos aumentos en bienes y servicios, afectando el poder adquisitivo de la población. Los incrementos impactan en alquileres, expensas, medicina prepaga, combustibles y telecomunicaciones, generando incertidumbre en el sector energético.

En agosto, los argentinos enfrentarán una nueva serie de aumentos en bienes y servicios, a pesar de la reciente desaceleración de la inflación. Estos incrementos generan preocupación, ya que los salarios no han logrado mantenerse al ritmo de los precios, afectando el poder adquisitivo de la población. Los sectores más impactados incluyen vivienda, salud, combustible y telecomunicaciones.

El sector de la vivienda es uno de los más afectados, con aumentos notables en los costos de alquiler. Tras la desregulación del mercado inmobiliario, los contratos de alquiler se han diversificado, incluyendo ajustes anuales basados en el Índice de Contratos de Locación (ICL), que registró un aumento interanual del 247,56% en agosto. Las expensas también han subido debido a los mayores costos de mantenimiento y servicios en los edificios.

 

Los servicios de medicina prepaga no están exentos de estas subidas, con un aumento de entre el 4,9% y el 8% en las cuotas a partir del 1 de agosto. Este incremento se produce tras un acuerdo entre las empresas y el gobierno, permitiendo ajustar los precios después de un período de contención. 

En el sector de los combustibles, los precios de la nafta y el gasoil aumentarán entre un 2% y un 3%, impulsados por incrementos en los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, así como por la inflación y los costos de biocombustibles.

 

Los servicios de telecomunicaciones, incluyendo internet, telefonía celular y televisión por cable, también experimentarán subidas. Estos incrementos, que oscilan entre el 5% y el 6%, dependerán del proveedor y del tipo de servicio contratado. La desregulación de estos servicios ha permitido a las empresas ajustar los precios libremente, lo que ha resultado en un incremento constante, generalmente superior al ritmo de la inflación.

El gobierno ha introducido un plan gradual para eliminar los subsidios energéticos, afectando principalmente a los hogares de ingresos medios y bajos. Este proceso, que podría extenderse por seis meses, busca ajustar los precios de la energía al costo real, lo que generará mayores gastos para muchos hogares. En resumen, los aumentos de agosto representan un desafío adicional para los argentinos, que ya enfrentan dificultades económicas significativas.