Cambios en la Ley de Glaciares: cómo votaron los senadores mendocinos
El Senado de la Nación dio media sanción a la modificación de la Ley de Glaciares, que ahora pasará a la Cámara de Diputados para su análisis final. La votación concluyó 40 a 31, con una abstención, y los tres senadores de Mendoza se dividieron: los radicales Rodolfo Suárez y Mariana Juri respaldaron la iniciativa, mientras que Anabel Fernández Sagasti, de Unión por la Patria, se opuso.
El objetivo de la reforma es dotar a la ley de mayor dinamismo y permitir que sectores como minería e hidrocarburos puedan desarrollar proyectos en áreas periglaciares que no tengan un rol estratégico en el abastecimiento hídrico. Bajo la normativa vigente, todas las formaciones de glaciares y zonas periglaciares estaban protegidas de manera integral, pero la nueva ley crea una distinción técnica: solo aquellas con función hídrica comprobable conservarán la prohibición de explotación.
La reforma también establece la creación del Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del IANIGLA, con sede en Mendoza, que deberá clasificar los cuerpos de hielo y las formas periglaciares según su relevancia hídrica. Las provincias podrán proponer modificaciones al inventario, reconociendo su dominio originario sobre los recursos naturales, según el artículo 124 de la Constitución.
Las actividades prohibidas continuarán siendo la minería, infraestructura pesada y vertidos químicos sobre glaciares, mientras que la investigación científica y los deportes no motorizados seguirán permitidos.
El proyecto generó críticas de ambientalistas y de la Conferencia Episcopal Argentina, quienes alertan sobre un retroceso en la protección del agua dulce y el incumplimiento de acuerdos internacionales como el de Escazú.
Desde su banca, Fernández Sagasti cuestionó la rapidez del tratamiento y afirmó que la reforma no solo tiene un impacto ambiental, sino también económico y político, ya que modifica estándares científicos y otorga discrecionalidad política sobre áreas estratégicas de agua. Destacó que los glaciares son reservas hídricas fundamentales y que su explotación irreparable podría tener consecuencias a largo plazo para el país.