China exige títulos académicos a influencers para hablar de salud, economía o derecho
El Gobierno de China, a través de distintos organismos estatales, profundizó los controles sobre los influencers que producen contenidos vinculados a salud, medicina, economía, derecho, educación y medioambiente, considerados temas de alto impacto público. Entre los requisitos más relevantes, se estableció la obligatoriedad de contar con un título universitario, certificado técnico o licencia profesional vinculada a la temática abordada.
La medida fue impulsada de manera conjunta por el Departamento de Ciberespacio de China, el Ministerio de Radio y Televisión y el Ministerio de Cultura y Turismo, y refuerza una norma macro regulatoria sancionada hace tres años durante el gobierno de Xi Jinping, orientada a ordenar la actividad de los creadores de contenido digital.
Según lo dispuesto, las plataformas digitales deberán verificar la formación académica de los influencers antes de autorizar la difusión de contenidos regulados. Además, se exigirá que las publicaciones incluyan etiquetas claras que indiquen si la información proviene de una fuente certificada, junto con mayores niveles de transparencia sobre la identidad y la capacitación de quienes comunican.
El esquema de control asigna a las plataformas como Douyin y Kuaishou un rol central en la supervisión y cumplimiento de las normas. En caso de infracción, las sanciones van desde la eliminación de contenidos hasta multas económicas elevadas y restricciones en las cuentas de los usuarios involucrados.
Con esta decisión, China se convierte en el primer país del mundo en aplicar una regulación de este alcance sobre influencers, lo que reavivó el debate entre la libertad de expresión y la necesidad de garantizar información verificada en áreas sensibles. Mientras algunos sectores valoran la lucha contra la desinformación, otros advierten sobre una posible censura indirecta del discurso digital.
Antecedentes legales y expansión del control digital
Las nuevas disposiciones se inscriben en una estrategia de gobernanza digital que se apoya en la Ley de Ciberseguridad, vigente desde fines de 2016, la cual prevé multas de hasta 100 mil yuanes para creadores y plataformas que incumplan los procesos de verificación de contenidos.
Asimismo, las medidas se articulan con las Normas de Conducta para Streamers de Internet, cuyos fundamentos legales fueron establecidos en 2022, y con la campaña estatal Qinglang (Claro y Brillante), orientada a combatir la desinformación en streaming y a controlar la acreditación de cualificaciones profesionales.
En línea con este enfoque, la Asociación China de Artes Escénicas, dependiente del Ministerio de Cultura y Turismo, difundió en junio de 2025 un informe que exige a los influencers acreditar estudios certificados o formación especializada antes de opinar sobre temas técnicos o profesionales.
El marco regulatorio se amplió también hacia los contenidos generados por inteligencia artificial. En marzo, el Departamento de Ciberespacio emitió los Métodos para la Identificación y Gestión de Contenidos Generados por IA, que extienden las obligaciones de etiquetado, validación y control con el objetivo de evitar la proliferación de expertos falsos amplificados por tecnología.