El presidente Javier Milei reafirmó su alineación geopolítica con Estados Unidos, pero aclaró que esa postura no implica una ruptura de los lazos comerciales con China. Tras respaldar la operación estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el mandatario sostuvo que su posicionamiento internacional distingue entre la política exterior y el comercio.
Durante una entrevista, Milei explicó que su gobierno mantiene una alianza estratégica con Washington, aunque remarcó que eso no contradice la continuidad del intercambio económico con Beijing. “Una cosa es la geopolítica y otra la cuestión comercial”, señaló, y agregó que incluso Estados Unidos mantiene relaciones comerciales con China sin que eso afecte su liderazgo global.
En ese marco, el presidente elogió a Donald Trump y afirmó que está “rediseñando el orden mundial”, al dejar atrás el concepto de globalización para avanzar hacia una lógica basada en la geopolítica. Según Milei, ese proceso incluye una confrontación directa contra lo que definió como regímenes socialistas autoritarios en la región.

Al referirse puntualmente a Venezuela, Milei justificó la intervención estadounidense, al calificar al régimen de Maduro como un “narcoestado terrorista”. También mencionó supuestos vínculos con organizaciones como Irán, Hezbollah y Hamas, y sostuvo que la presión internacional apunta a desarticular redes de narcotráfico y financiamiento ilegal.
Por último, el mandatario cuestionó las críticas centradas en el interés por el petróleo venezolano y afirmó que el eje del conflicto debe ponerse en la defensa de la libertad y los derechos humanos. En ese sentido, denunció violaciones sistemáticas, torturas y detenciones arbitrarias, y mencionó el caso del gendarme argentino Nahuel Gallo como ejemplo de la gravedad de la situación.



