Cómo impacta el distanciamiento de Villarruel con el Gobierno y en el armado electoral hacia 2027
A más de un año de las elecciones, la vicepresidenta Victoria Villarruel profundizó su distanciamiento de Javier Milei y comenzó a impulsar una agenda propia, con posturas que contrastan con la línea del oficialismo. Sus declaraciones sobre la apertura comercial y la defensa de la producción nacional generaron ruido interno, pero en el Gobierno aseguran que esta situación no representa un problema político.
En sectores de la Casa Rosada interpretan que el posicionamiento de la titular del Senado confirma diferencias que ya existían y que ahora quedaron expuestas. Incluso, algunos funcionarios consideran que este escenario ordena el espacio y permite proyectar nuevas estrategias electorales sin depender de la dirigente.
En paralelo, comenzaron a circular nombres para integrar la fórmula presidencial de 2027. Entre los posibles candidatos aparecen Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, quienes concentran respaldo dentro del oficialismo. Aunque ninguno confirmó aspiraciones, ambos son vistos como figuras con proyección nacional y capacidad de sostener el rumbo político del Gobierno.
También surgieron versiones sobre posibles candidaturas en distintos niveles. En ese contexto, el secretario de Turismo Daniel Scioli fue mencionado como eventual postulante en el conurbano bonaerense, aunque su entorno descarta esa posibilidad y asegura que no está en sus planes.
Mientras tanto, el oficialismo busca consolidar su estructura política tras las últimas elecciones y fortalecer la unidad interna. El escenario abre interrogantes sobre el futuro de Villarruel, la conformación de nuevas alianzas y la estrategia que adoptará el Gobierno de cara a los próximos comicios.