Diputados sin quórum: Caputo, Lugones y Karina Milei faltaron a la interpelación
Por falta de quórum, la sesión de hoy en la Cámara de Diputados fracasó tras la ausencia de los ministros de Economía, Luis Caputo, de Salud, Mario Lugones, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quienes comunicaron su inasistencia mediante notas oficiales enviadas al presidente del cuerpo legislativo, Martín Menem.
La semana pasada, la oposición había aprobado las interpelaciones a Caputo, por las negociaciones con Estados Unidos para obtener una ayuda financiera de 20 mil millones de dólares, y a Milei y Lugones, por denuncias de supuestas coimas en la compra de medicamentos.
Con solo 12 diputados presentes, entre ellos Paula Olivetto, Monica Frade, Juan Manuel López, Marcela Campagnoli, Victoria Borrego, Maximiliano Ferraro, los radicales Julio Cobos, Atilio Benedetti, y Fabio Quetlas, así como la salteña de Innovación Federal, Yolanda Vega, y los legisladores de la Izquierda, Mercedes De Mendietta y Juan Carlos Giordano, Menem levantó la sesión a las 12.30.
Posteriormente, a las 14.30, la sesión volvió a levantarse con menos diputados, quedando únicamente los de la Coalición Cívica y Quetlas del radicalismo. Según fuentes parlamentarias, la oposición se enteró anoche de que los funcionarios no asistirían tras un encuentro de Menem con los jefes de bloque de UCR, Encuentro Federal, PRO y LLA.
Los bloques de Unión por la Patria, Encuentro Federal, Coalición Cívica y Democracia para Siempre enviaron una carta solicitando que se reprogramen las interpelaciones, exigiendo la presencia efectiva de Caputo, Lugones y Milei.
En sus comunicaciones, Caputo indicó que estaría fuera del país cumpliendo una misión oficial, Lugones alegó compromisos de agenda impostergables, y Milei explicó que tenía compromisos previamente asumidos que impedían su concurrencia. Los tres funcionarios se declararon dispuestos a colaborar por escrito dentro de sus competencias.
La frustrada sesión marca un nuevo capítulo de tensión entre la oposición y los funcionarios del Gobierno, y deja en evidencia la dificultad de avanzar con las interpelaciones previstas en el marco de la Constitución Nacional y el reglamento de la Cámara de Diputados.