El Gobierno reformuló la baja de imputabilidad y enviará un nuevo proyecto con el límite en 14 años
A pocas horas de que el proyecto comenzara a tratarse en comisiones, el Gobierno retiró la reforma penal juvenil que fijaba la edad de imputabilidad en 13 años y decidió reenviarla con un nuevo texto, que establece el límite en 14 años, en línea con el consenso alcanzado con bloques opositores.
Desde el oficialismo explicaron que la decisión respondió a una descoordinación interna y ratificaron que el objetivo es obtener dictamen y avanzar con la votación en la Cámara de Diputados antes de que finalice la semana. La Libertad Avanza aceleró el cronograma parlamentario para evitar demoras en el tratamiento.
La nueva iniciativa comenzará a discutirse en un plenario de comisiones que incluirá Familias, Niñez y Juventudes, Justicia, Legislación Penal y Presupuesto y Hacienda. En paralelo, el oficialismo cerró acuerdos para definir las autoridades de las comisiones clave y garantizar el avance del debate.
El proyecto contempla una partida presupuestaria superior a los 23 mil millones de pesos destinada a implementar el nuevo régimen y habilita convenios entre Nación y provincias para financiar infraestructura específica para menores en conflicto con la ley penal. Ese punto fue central en las negociaciones con aliados legislativos.
La propuesta mantiene un esquema de penas diferenciadas respecto del régimen adulto, con una pena máxima de 15 años de prisión para delitos graves y prioridad en medidas de resocialización. Para los casos menos severos, prevé sanciones alternativas, tareas comunitarias y reparación del daño, con el objetivo de evitar la institucionalización como primera respuesta.