ECONOMÍA Y POLÍTICA

El mercado duda de que el Gobierno logre avanzar con su agenda de reformas en el Congreso

La derrota en la provincia de Buenos Aires encendió las alarmas en la city, que ahora ve más difícil que el oficialismo consiga la fuerza parlamentaria para impulsar cambios laborales, tributarios y previsionales.

El resultado electoral en la provincia de Buenos Aires dejó un fuerte impacto en el mercado financiero argentino. Analistas y operadores coinciden en que la caída del oficialismo complica seriamente la posibilidad de que el Gobierno avance en su agenda de reformas estructurales, que incluye modificaciones en el sistema laboral, tributario y previsional.

 

En la city porteña creen que el oficialismo solo tendrá margen para defender vetos en el Congreso, pero no para impulsar proyectos de gran envergadura. Según los cálculos de Cohen Aliados Financieros, el peronismo podría quedarse con más de 95 diputados, mientras que el Gobierno contaría con unos 89 propios y aliados, un número insuficiente para encarar transformaciones profundas.

El economista Martín Polo fue contundente: “Tenemos un Congreso paralizado y una agenda de reformas que quedará cajoneada. Si este escenario se confirma en las legislativas nacionales, habrá más dificultades para sostener la estrategia económica oficial”.

 

La incertidumbre ya golpea a los ADRs y a los bonos en dólares, que cerraron la semana con fuertes bajas. El temor de los inversores es que se acelere la salida de capitales y se frene el proceso de desinflación. En ese marco, no se descarta que el dólar supere el techo de la banda cambiaria, generando mayor presión sobre el déficit fiscal y el nivel de crecimiento económico.

Más allá de la coyuntura, el mercado insiste en que sin reformas estructurales será difícil sostener un tipo de cambio competitivo y lograr la recuperación que plantea el oficialismo. La gran incógnita es si, tras los resultados electorales, el Gobierno tendrá la fuerza suficiente para negociar con la oposición y reactivar una agenda que, por ahora, parece empantanada.