El titular de la AMIA lanzó un duro reclamo a la Justicia por la lentitud de la causa a 32 años del atentado
La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) encabezó este viernes el acto central en conmemoración del 32° aniversario del atentado terrorista perpetrado contra su sede social en 1994. La ceremonia, desarrollada bajo el lema institucional Hoy no podemos perder la memoria, comenzó de manera tradicional a las 9:53 con el sonar de la sirena que recrea el instante exacto de la explosión en la calle Pasteur 633. El encuentro contó con la asistencia del presidente de la Nación, Javier Milei, quien concurrió acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich.
El discurso central estuvo a cargo del titular de la entidad, Osvaldo Armoza, quien articuló un severo diagnóstico sobre el estado del proceso penal y denunció que en los últimos doce meses no se produjeron novedades de relevancia para el esclarecimiento del hecho. El dirigente comunitario calificó las más de tres décadas de impunidad como un abismo intolerable para la democracia y exigió de manera expresa a la Sala 2 de la Cámara Federal de Casación Penal que valide de forma urgente el mecanismo del juicio en ausencia para destrabar los laberintos burocráticos.
Demandas de seguridad en fronteras y vigencia de Interpol
Asimismo, Armoza vinculó las dinámicas del terrorismo global contemporáneo con la necesidad de implementar una reforma estructural en las políticas de seguridad interior. El directivo solicitó formalmente a la administración central un refuerzo inmediato en los controles operativos de la Triple Frontera y los pasos aduaneros fronterizos, demandando que la cancillería extreme los recursos diplomáticos para asegurar la vigencia de las alertas rojas de Interpol y evitar que los fugitivos hallen amparo en otras jurisdicciones internacionales.
Las demandas sectoriales se dan en un marco de alineamiento geopolítico explícito por parte de la Casa Rosada. En sus últimas apariciones públicas en la Fundación Aliados de Israel, el Ejecutivo ratificó el endurecimiento de su doctrina de política exterior mediante la declaración de Hamás, la Guardia Revolucionaria Iraní y las fuerzas Quds como organizaciones terroristas, sumado a la firma de convenios bilaterales de cooperación en inteligencia financiera para combatir el antisemitismo en la región latinoamericana.