Fin a los centros de estudiantes en cárceles: Patricia Bullrich justifica la medida
La ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, firmó una resolución que prohíbe la existencia de centros de estudiantes en las unidades del Servicio Penitenciario Federal y restringe la permanencia de los internos en los espacios de estudio fuera del horario de clases asignado.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, se fundamenta en la necesidad de garantizar que los internos cumplan con sus actividades obligatorias dentro del proceso de reinserción social, tales como tareas laborales y el mantenimiento de las instalaciones penitenciarias. Según el texto de la resolución, la educación es un derecho garantizado para las personas privadas de libertad, pero la organización de centros de estudiantes con permanencia prolongada afectaría el desarrollo normal del régimen progresivo de reinserción.
Fundamentos de la decisión
Según el documento oficial, la presencia de internos en espacios educativos fuera del horario de clases genera alteraciones en la seguridad y en el normal desenvolvimiento de las actividades diarias dentro de las unidades penitenciarias.
"La permanencia prolongada de las personas privadas de la libertad fuera del horario en que deben asistir a las clases asignadas no solo afecta el normal desenvolvimiento de las restantes actividades diarias, sino que ocasiona relevantes alteraciones en materia de seguridad", se indica en la resolución.
La normativa también subraya que el tratamiento penitenciario debe priorizar las actividades laborales y de mantenimiento de espacios propios y comunes, consideradas esenciales para la reinserción social. En ese sentido, se resalta que los internos tienen la obligación de contribuir al funcionamiento del establecimiento penitenciario, además de participar en programas de capacitación y trabajo.
Implicancias y reacciones
La resolución se dicta en el marco de las facultades otorgadas a la ministra por la Ley de Ministerios N° 22.520 y sus modificatorias. La medida ha generado diversas reacciones, con sectores que defienden la decisión en función de la seguridad y la reinserción, mientras que otros consideran que podría afectar el acceso a la educación de los internos.
A partir de esta decisión, los internos solo podrán permanecer en los espacios de estudio durante los horarios establecidos para las clases, sin posibilidad de organizar actividades autogestionadas en esos entornos.