Garrahan y universidades: la oposición presiona y el Gobierno pierde el control en Diputados
Con el impulso político que le dejó la sesión del miércoles pasado, cuando logró someter al oficialismo, la oposición intentará dar otro golpe este martes en la Cámara de Diputados, con el objetivo de dictaminar los proyectos sobre emergencia en salud pediátrica y financiamiento universitario.
En cumplimiento de los emplazamientos votados en esa última sesión, se reunirán dos plenarios de comisiones: a las 12 hs, lo harán Salud, Familias y Presupuesto, para abordar la situación del Hospital Garrahan; y a las 16 hs, las comisiones de Educación y Presupuesto para tratar el ahogo presupuestario que enfrentan las universidades públicas.
En ambos casos, el eje es la Comisión de Presupuesto y Hacienda, presidida por José Luis Espert, quien actuó como tapón para frenar los debates. La oposición incluso tuvo que emplazarlo en el recinto, lo que provocó la ruptura de la sesión anterior, liderada por el kirchnerismo, tras asegurarse el tratamiento de Garrahan y universidades.
El resto del temario había sido definido por el bloque Democracia para Siempre, que incluyó, a pedido de Encuentro Federal, la rebaja de retenciones al agro, una jugada que fue leída como discriminatoria por Unión por la Patria. Tras fracasar en su intento por avanzar con la comisión investigadora Libra, varias diputadas del bloque increparon a Espert por sus provocaciones, lo que derivó en un tumulto y la caída del quórum, una situación que tranquilizó a La Libertad Avanza.
Ese desenlace dio lugar a especulaciones sobre un supuesto pacto no declarado entre el oficialismo y el kirchnerismo. Pero más allá de esa escena, el panorama político expone a un Gobierno debilitado, con el Congreso más hostil desde su llegada a la Casa Rosada.
Ni siquiera el momento posterior al estallido del escándalo Libra fue tan adverso. El oficialismo perdió el respaldo de aliados clave: hoy solo lo acompañan una parte del PRO y un sector menor de la UCR. Así, se ahuecó el escudo protector que en 2024 le permitió sostener los vetos frente a la oposición, como ocurrió con las leyes de movilidad jubilatoria y financiamiento universitario.
En aquella etapa, el Gobierno contaba con una barrera legislativa superior al tercio necesario para blindar los vetos. Pero ahora, los gobernadores le soltaron la mano, presionados por los tironeos fiscales y el malestar creciente ante la falta de cumplimiento de la Casa Rosada, tanto en recursos como en espacios políticos.
La señal más clara de este cambio de lealtades fue la falta de quórum en la última sesión y, sobre todo, la votación de los emplazamientos, donde se alinearon nuevos actores opositores: la mayoría de la UCR, el MID, Marcela Pagano, Lourdes Arrieta, diputados del PRO y los radicales "peluca" Martín Arjol, Mariano Campero y Francisco Monti.
Además, por primera vez, las dos diputadas del gobernador Claudio Poggi (San Juan) votaron con la oposición, al igual que el santacruceño José Luis Garrido, quien hasta ahora mantenía posturas divididas con Sergio Acevedo.
Este nuevo escenario legislativo marca un punto de inflexión en la relación entre los gobernadores Claudio Vidal y Claudio Poggi con el Poder Ejecutivo. Con un horizonte acotado —hasta diciembre, cuando La Libertad Avanza crecerá en representación—, las provincias están usando su poder de fuego legislativo para renegociar su lugar en la alianza gobernante. Pero, por ahora, el Gobierno nacional enfrenta una Cámara de Diputados que ya no responde con alineamiento automático.