Jalil evalúa romper con Fuerza Patria y complicar el mapa del peronismo en Diputados
El gobernador Raúl Jalil transita horas decisivas: en las próximas 48 horas definirá si abandona el bloque de Fuerza Patria en Diputados para formar un espacio propio, integrado por los cuatro legisladores que responden a su conducción. Su idea es avanzar hacia un bloque de identidad provincial y luego sumarse a un interbloque articulado por mandatarios del Norte y el Sur.
La salida de Jalil sería un golpe político: el peronismo quedaría con 92 diputados, dejando de ser la primera minoría, mientras que La Libertad Avanza pasaría a ocupar ese lugar con 93 bancas. La decisión se da en un contexto donde el gobernador catamarqueño mantiene un vínculo pragmático con el presidente Javier Milei, y busca evitar una postura de oposición cerrada.
Entre los posibles aliados figuran los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolo Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Este armado apunta a fortalecer la influencia de las provincias en ambas cámaras y presionar al Ejecutivo en las futuras negociaciones legislativas.
En el peronismo, especialmente en el sector kirchnerista, intentan frenar una ruptura antes de que el Congreso trate el Presupuesto 2026 y las reformas laboral y tributaria impulsadas por el Gobierno. Temen que una fractura anticipada debilite la estrategia opositora y acelere la reorganización interna.
La decisión final de Jalil tendrá impacto inmediato en el tablero legislativo. Su jugada podría abrir la puerta a un nuevo polo de gobernadores dentro del Congreso, alejado de la polarización y con aspiraciones de mayor autonomía frente al histórico verticalismo peronista.