MIÉRCOLES DE TENSIÓN

Kicillof, en la marcha contra la reforma laboral: “Están en juego los derechos de los trabajadores”

El gobernador bonaerense encabezó una fuerte señal política contra el proyecto que impulsa el Gobierno nacional en el Senado. Apuntó contra el impacto en indemnizaciones, horas extras y vacaciones, y vinculó la iniciativa con la política económica de Javier Milei.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, participó este miércoles de la marcha en las inmediaciones del Congreso en rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y que se debatía en el Senado.

“Estamos rodeados de una multitud que está haciendo lo que hay que hacer: manifestarse para expresar que están en juego los derechos de los trabajadores”, expresó el mandatario provincial en medio de la movilización.

Durante la jornada, Kicillof estuvo acompañado por integrantes del Gabinete provincial, intendentes y militantes del espacio Movimiento Derecho al Futuro. Desde allí cuestionó el alcance de la iniciativa y aseguró que “es mentira que esta sea una ley que ayude a los trabajadores informales y a los que están en peores condiciones”. Además, comparó el proyecto con el impulsado por José Alfredo Martínez de Hoz, al afirmar: “Es el mismo proyecto”.

El ex ministro de Economía advirtió que “si se ponen en juego las indemnizaciones, las horas extras y las vacaciones, es decir, todo lo que se fue construyendo a lo largo del tiempo, no va a mejorar la situación de ningún trabajador”.

En esa línea, apuntó directamente contra el presidente Javier Milei y cuestionó el argumento oficial sobre el costo laboral. “Quienes promueven esta ley nos dicen que el problema de nuestro país es que es muy caro despedir trabajadores. Deberían explicárselo a los 296 mil despedidos en los últimos dos años por responsabilidad de Javier Milei”, sostuvo.

 

Según el mandatario bonaerense, los despidos, las suspensiones, la pérdida de empleo y la caída del salario no están vinculados a las leyes laborales, sino a la política económica del Gobierno nacional.

Kicillof también apeló a antecedentes históricos para reforzar su postura. Recordó que tras la crisis de 2001, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, se registró un fuerte crecimiento del empleo incluso con la vigencia de la doble indemnización. “La evidencia y la experiencia demuestran que la legislación laboral no crea ni destruye empleo”, afirmó.

En el tramo más crítico de su discurso, el gobernador advirtió que “hay mucho engaño” en la discusión sobre la reforma laboral. Cuestionó especialmente la idea de que la norma permitiría mayor libertad en la organización de las vacaciones.

“Son unos estafadores: en una relación asimétrica, el que va a decidir es el empleador, que es el que tiene más fuerza. Vienen a desordenar la vida de muchas familias: los padres van a tener que estar laburando mientras sus hijos estén de vacaciones”, vaticinó.

Con su presencia en la protesta, Kicillof consolidó una postura de confrontación directa frente a la agenda del Gobierno nacional y buscó posicionarse como uno de los principales referentes opositores en la discusión por la reforma laboral.