La dirigente chavista Delcy Rodríguez pidió diálogo con EE.UU. pero no la libertad de Maduro
En su primer mensaje oficial como presidenta encargada de Venezuela, designada por el Tribunal Supremo de Justicia, Delcy Rodríguez hizo un llamamiento público a la paz y al diálogo con Estados Unidos y la región, marcando un tono notablemente distinto al discurso habitual del chavismo, incluso sin exigir la liberación de su predecesor, Nicolás Maduro.
A través de un comunicado titulado "Mensaje de Venezuela al mundo y a los Estados Unidos", Rodríguez reafirmó la "vocación de paz" del país y extendió una invitación formal al gobierno estadounidense para "trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación". "Nuestros pueblos merecen la paz y el diálogo, no la guerra", señaló, dirigiéndose expresamente al presidente Donald Trump.
El mensaje, cuidadosamente elaborado, se centró en principios de soberanía y no injerencia, buscando un "relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso". Sin embargo, la omisión más llamativa fue la ausencia de cualquier reclamo por la libertad de Maduro, capturado el sábado por fuerzas estadounidenses, quien fue mencionado solo de pasada para atribuirle la misma búsqueda de paz.
Tampoco hubo referencias a la "revolución bolivariana" ni al lenguaje de confrontación característico del gobierno anterior. En su lugar, Rodríguez habló de una "Venezuela donde todos los venezolanos de bien nos encontremos", planteando una visión de unidad nacional.