Milei acelera reformas mientras los gobernadores fijan ocho condiciones
Un funcionario de Casa Rosada advirtió que el verano será intenso para el oficialismo: Olvídense de las vacaciones. Con la salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete, la designación de Manuel Adorni y la reconfiguración del equipo político, el Gobierno se prepara para una etapa de reformas clave que se discutirán en sesiones extraordinarias.
La partida de Francos, junto a su vice Lisandro Catalán, marca el fin de su rol como principal negociador político con la casta y abre un nuevo escenario de vínculos con el Congreso. En el oficialismo reconocen que el Gobierno pierde un puente clave en momentos en que busca asegurar apoyos para la segunda fase de gestión.
En paralelo, los gobernadores elaboraron una hoja de ruta con ocho condiciones para avanzar en el Presupuesto 2026: reactivación de obras nacionales, actualización de fondos previsionales, aval a créditos con organismos multilaterales, distribución de ATN, definición de los recursos de combustibles, tope al financiamiento de ARCA, traspaso de rutas nacionales no licitadas, flexibilización del artículo de responsabilidad fiscal y cierre de convenios de obligaciones recíprocas.
La reciente fotografía de Javier Milei con mandatarios de 20 provincias fue uno de los últimos gestos de articulación coordinados por Francos y Catalán. Desde el entorno presidencial buscan ahora centralizar las negociaciones con los distritos desde la renovada Jefatura de Gabinete. En las provincias, las primeras reacciones oscilaron entre el silencio y la incertidumbre, a la espera de un nuevo interlocutor.
El escenario legislativo se anticipa ajustado. El oficialismo aspira a consolidar un núcleo aliado con gobernadores como Leandro Zdero, Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Claudio Poggi, Marcelo Orrego, y sumar a los dialoguistas Gerardo Zamora, Hugo Passalacqua y Alberto Weretilneck, además de los peronistas Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.
Mientras tanto, circulan borradores de proyectos de modernización laboral, reforma tributaria y reforma previsional, que integran artículos del DNU 70/2023, propuestas de distintas bancadas y adaptaciones impulsadas por el Ministerio de Desregulación. El Código Penal también figura en la agenda de reformas.
En este contexto, el Gobierno busca garantizar los votos necesarios en el Congreso, donde las tensiones internas del PRO, la influencia de Mauricio Macri y la reconfiguración de alianzas condicionarán la discusión. Con un verano político cargado, el oficialismo apunta a sumar más de los 129 votos necesarios para avanzar con su plan de reformas estructurales.