"EMPRESAURIOS"

Milei cruzó a Rocca y Madanes Quintanilla, defendió su gestión y descartó reformar la Constitución

El presidente Javier Milei cuestionó a los empresarios Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, defendió los resultados de su gestión económica, rechazó rumores de reforma constitucional y reafirmó el alineamiento internacional de Argentina con Estados Unidos e Israel.

El presidente Javier Milei volvió a lanzar críticas contra parte del empresariado argentino y apuntó directamente contra Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haber operado históricamente contra su gobierno. En una entrevista televisiva, sostuvo que determinados sectores empresarios “no pueden comprar favores sin un corrupto” y aseguró que ese vínculo explicaba su cercanía con administraciones anteriores.

Durante la conversación televisiva, el mandatario remarcó que su cuestionamiento a los denominados “empresaurios” responde a una posición moral y negó ser antiempresario. Según explicó, su crítica está dirigida a quienes —desde el sector privado— buscan influir en el Estado para obtener beneficios.

En ese marco, también se refirió al clima político tras su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Allí cuestionó con dureza al kirchnerismo y aseguró que no permitirá presiones políticas como, según afirmó, ocurrió durante la gestión del expresidente Mauricio Macri. Milei sostuvo además que los bloques opositores rechazan lo que definió como “orden espontáneo” y consideró que fueron ellos quienes iniciaron las agresiones políticas.

El mandatario también se refirió al escenario económico y defendió los resultados de su gestión, al afirmar que los indicadores sociales mostraron mejoras. En ese sentido, aseguró que la pobreza se redujo hasta el 27% y que más de 12 millones de personas salieron de esa situación. A pesar de reconocer que Argentina todavía enfrenta dificultades estructurales, planteó que la economía podría crecer alrededor de 8% si se sostienen las actuales políticas y anticipó que la inflación continuará desacelerándose.

En relación con la situación laboral, Milei mencionó el cierre de la empresa Fate, propiedad de Javier Madanes Quintanilla, que derivó en la pérdida de 920 puestos de trabajo. El presidente señaló que comprende el impacto social de la desocupación, pero sostuvo que, en un proceso de transformación económica, algunos empleos se pierden mientras se crean nuevas oportunidades laborales en otros sectores productivos.

Sobre la dinámica interna del Gobierno, el jefe de Estado minimizó las versiones de tensiones entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo. Calificó esas especulaciones como “tonterías” y aseguró que dentro de su equipo pueden existir diferencias, aunque subrayó que el objetivo central es tomar las decisiones correctas.

 

En el plano institucional, Milei negó tener planes de impulsar una reforma de la Constitución o avanzar hacia una reelección indefinida. Incluso afirmó que, en caso de completar un eventual segundo mandato en 2031, se retiraría de la política para dedicarse a dar conferencias y vivir en el campo.

También abordó la designación del exfiscal Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia y rechazó las versiones que señalaban que su nombramiento podría favorecer al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, o al tesorero Pablo Tovillino. Milei sostuvo que, si existieran responsabilidades judiciales, deberán ser determinadas por la Justicia.

En otro tramo de la entrevista se refirió al caso del gendarme Nahuel Gallo, quien permaneció detenido en Venezuela. El presidente destacó que lo relevante fue su regreso a Argentina y atribuyó la resolución del caso a gestiones internacionales vinculadas al gobierno de Donald Trump y al debilitamiento del régimen de Nicolás Maduro.

Hacia el final, Milei reafirmó su alineamiento internacional con Estados Unidos e Israel y criticó con dureza al régimen de Irán, al que definió como una autocracia que continúa desarrollando armas nucleares y financiando organizaciones terroristas. En ese contexto, también mencionó los atentados ocurridos en Argentina y cuestionó el memorándum con Irán firmado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, al tiempo que recordó la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El mandatario concluyó señalando que, a su entender, quienes advierten sobre un eventual riesgo de atentados terroristas en el país carecen de información suficiente sobre el escenario geopolítico internacional.