Nasry Asfura es el nuevo presidente de Honduras tras elecciones dilatadas
Tras un prolongado escrutinio de 25 días, el Consejo Nacional Electoral de Honduras declaró presidente electo a Nasry Asfura, candidato del gobernante Partido Nacional. El magnate de la construcción, conocido popularmente como Papi a la Orden, obtuvo el 40,27% de los votos, superando por una estrecha diferencia de aproximadamente 27.000 sufragios (0,76%) al candidato opositor Salvador Nasralla, quien alcanzó un 39,54%. La participación fue del 51,54%.
El proceso electoral estuvo rodeado de impugnaciones. Nasralla rechazó los resultados, denunciando irregularidades y exigiendo la verificación de más de 8.000 actas. El presidente del Congreso llegó a calificar el resultado como "totalmente ilegal". Estas controversias se suman a un clima de descontento con la administración saliente de Xiomara Castro, cuya gestión, pese a las expectativas de cambio, mantuvo estructuras polémicas como las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) y la base militar estadounidense en Palmerola.
Asfura, quien centró su campaña en seguridad y una alineación económica con Estados Unidos, recibió un respaldo público del expresidente Donald Trump en la recta final de la contienda. En sus primeras declaraciones, el electo presidente prometió trabajar "sin descanso" por el país y buscar una relación cercana con Washington, su principal socio comercial. Su gobierno se enfrenta al desafío de superar la polarización y legitimar su mandato ante una ciudadanía dividida.