Trump busca cerrar el histórico conflicto entre Estados Unidos e Irán, mientras crece la amenaza militar
A casi cuatro décadas de sus primeros cruces verbales, Donald Trump y Ali Khamenei vuelven a protagonizar un capítulo decisivo del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Con un fuerte despliegue militar en el Golfo Pérsico, el mandatario norteamericano busca poner fin a una disputa de medio siglo, convencido de que la República Islámica atraviesa uno de sus momentos de mayor fragilidad política y estratégica.
El Pentágono reforzó su presencia en la región con portaaviones, aviones de combate, destructores y sistemas de defensa aérea, en un mensaje directo a Teherán. Aunque Trump exhibe poder de fuego, por ahora evita un ataque directo y habilitó una instancia diplomática: su enviado especial se reunirá con el canciller iraní en Omán, en medio de gestiones impulsadas por países árabes que intentan evitar una guerra regional.
Del lado iraní, el panorama es complejo. El liderazgo de Khamenei, inalterable desde 1989, enfrenta un fuerte desgaste interno tras protestas reprimidas, una crisis económica profunda y el debilitamiento de sus aliados regionales. Su negativa a ceder en reformas políticas o en su política exterior, lejos de fortalecer al régimen, lo dejó más aislado y vulnerable.
Trump, en cambio, aparece como un actor pragmático y sin ideología rígida, pero decidido a no repetir lo que considera errores de administraciones anteriores. Su objetivo es lograr un acuerdo más amplio que el pacto nuclear de 2015, que incluya límites al programa nuclear, a los misiles balísticos y al respaldo iraní a milicias armadas en Medio Oriente, exigencias que Teherán rechaza de plano.
En Washington predomina el escepticismo sobre el éxito de las negociaciones. Analistas y diplomáticos coinciden en que, si el diálogo fracasa, la pregunta ya no es si habrá un ataque, sino cuándo y con qué alcance. Cuanto más se prolongue el estancamiento, mayor es la posibilidad de una acción militar de gran impacto, capaz de alterar el equilibrio político iraní y reconfigurar el mapa de poder regional.