OFENSIVA CONTRA LA MIGRACIÓN

Trump lanzó un programa polémico para incentivar la autodeportación de migrantes

La administración de Donald Trump presenta un nuevo programa para ofrecer 1.000 dólares a los migrantes en situación irregular que decidan autodeportarse utilizando una aplicación oficial, como parte de su estrategia para reducir la inmigración ilegal.

El gobierno de Donald Trump lanzó este lunes una polémica iniciativa dirigida a migrantes en situación irregular en los Estados Unidos, ofreciendo 1.000 dólares a aquellos que decidan autodeportarse utilizando una nueva aplicación oficial. Este programa forma parte de la política migratoria más agresiva de la administración, cuyo objetivo es reducir la inmigración ilegal.

La propuesta fue anunciada por el Departamento de Seguridad Interior (DHS) junto al lanzamiento de CBP Home, una app diseñada para que los extranjeros sin documentación informen al gobierno su decisión de dejar el país de manera voluntaria. Según informaron fuentes de Noticias Argentinas, además del pago, se incluye una asistencia de viaje para quienes se sumen al programa.

Donald Trump defendió la iniciativa en una rueda de prensa en la Casa Blanca, asegurando que se les pagará a los migrantes una cantidad de dinero y que, además, se les ofrecerá un vuelo de regreso a su lugar de origen. "Trabajaremos con ellos para que, algún día, puedan regresar si son buenas personas, si son el tipo de personas que queremos en nuestro país", expresó el presidente.

Según el DHS, este programa tendrá un impacto económico significativo, permitiendo una reducción de los costos de deportación en un 70%. Actualmente, el costo promedio por persona —incluyendo detención, procesamiento y traslado forzoso— asciende a 17.121 dólares. Este nuevo enfoque busca aliviar las arcas del gobierno mientras se implementa una política más estricta sobre la inmigración ilegal.

El primer caso registrado fue el de un ciudadano hondureño, quien utilizó la nueva plataforma digital para obtener un vuelo desde Chicago hasta Tegucigalpa, recibiendo la asistencia económica una vez confirmado el regreso.

 

La administración republicana mostró una postura firme, considerando criminales a todos los migrantes que hayan ingresado sin visa o autorización legal, incluso aquellos que han tramitado asilo bajo la administración de Joe Biden. La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, afirmó recientemente que "20 o 21 millones de personas tienen que volver a casa", aunque los datos oficiales de 2022 estimaban que aproximadamente 11 millones de personas se encontraban en situación irregular o con permisos temporales.

En cuanto a las deportaciones, este año más de 168.000 migrantes han sido detenidos, entre ellos más de 600 miembros del grupo venezolano Tren de Aragua, declarado como organización terrorista por el propio Trump. Además, la Casa Blanca confirmó que al menos 300 detenidos fueron trasladados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, gracias a un acuerdo con el gobierno de dicho país.

Sin embargo, la medida ha generado fuertes críticas internacionales. Los defensores de los derechos humanos cuestionan la legalidad de las expulsiones y aseguran que muchos migrantes deportados no han tenido acceso a un debido proceso judicial. Abogados que representan a los deportados afirman que sus clientes no tienen vínculos con pandillas ni con organizaciones criminales.