Trump y Putin se reunieron en Alaska para intentar avanzar hacia un acuerdo de paz
El presidente Donald Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin, mantuvieron una cumbre en Anchorage, Alaska, con el objetivo de explorar un camino hacia la paz en Ucrania. La reunión tuvo lugar en la base militar Elmendorf-Richardson, un enclave con fuerte peso simbólico e histórico en las relaciones entre ambos países.
El encuentro fue el primero entre ambos mandatarios durante el segundo mandato del republicano. Participaron también el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, pero no estuvo presente el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, quien insiste en participar en cualquier negociación que defina el futuro territorial de su país.
Trump expresó su intención de presionar a Putin para que vuelva a la mesa de diálogo y advirtió sobre "consecuencias muy graves" si no accede a negociar. Por su parte, el líder ruso exigió el reconocimiento de las anexiones en Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, y el compromiso de que Ucrania no se integre a la OTAN.
La exclusión de Ucrania y de aliados europeos generó preocupación en Bruselas, donde temen que Trump busque modificar las fronteras sin el consentimiento de Kiev. Vamos a intentar recuperar parte del territorio para Ucrania, afirmó el mandatario estadounidense, aunque su mensaje fue leído en Ucrania como una posible concesión territorial a Moscú.
Expertos consideran que, a pesar del tono diplomático, Putin no estaría dispuesto a ceder. Analistas como Oleg Ignatov advirtieron que Rusia se siente en una posición dominante en el conflicto y que solo aceptaría compromisos tácticos limitados, sin renunciar al control de los territorios ocupados.