Un acta policial confirmó que Burgoa quiso usar su cargo para evadir la multa por manejar ebrio
El caso del concejal Miqueas Burgoa dio un vuelco decisivo tras la publicación del acta policial que confirma que manejaba con una concentración de 1,20 gramos de alcohol en sangre en la madrugada del 10 de mayo, en General Alvear. El documento oficial detalla, además, la resistencia del edil a colaborar con la policía, contradiciendo sus declaraciones previas.
El procedimiento policial se inició cuando un vehículo negro con cuatro ocupantes fue detenido por emitir un fuerte abundante olor a alcohol, señal inequívoca del estado en el que conducía Burgoa. Aunque alegó que no podía exhibir su licencia de conducir porque la documentación estaba en la aplicación Mi Argentina, la policía corroboró su identidad mediante el número de DNI.
Tras confirmarse el resultado positivo del test de alcoholemia, el concejal y sus acompañantes intentaron ampararse en su condición de funcionarios públicos y en su supuesta amistad con el intendente Alejandro "Jany" Molero, a quien aseguraron llamarían para impedir la sanción. El acta recoge que mostraron las llamadas en sus celulares como prueba de ese vínculo.
Además de Burgoa, viajaban en el rodado Emiliano Zunino Gobbi, asesor del senador Marcelino Iglesias; Daniel Rodolfo Battaglia; y Juan Ovidio Quistape, quienes también están implicados en el episodio.
Debido a la negativa a acatar las normas y a colaborar con los agentes, se requirió la intervención de efectivos policiales adicionales para proceder al secuestro del vehículo.
En respuesta a esta situación, el concejal del PJ, José Pozzoli, formalizó un pedido de destitución que será tratado el próximo 22 de mayo en el Concejo Deliberante. Queda pendiente si Burgoa renunciará o si su bloque intentará sostenerlo frente a las evidencias.