El gobernador Alfredo Cornejo se refirió este jueves a la situación del concejal radical de Guaymallén, Miqueas Burgoa, quien el sábado pasado dio positivo en un control de alcoholemia en General Alvear, con 1,2 gramos de alcohol en sangre, y fue señalado por el parte policial de ejercer abuso de autoridad al intentar evitar la sanción.
Consultado sobre el caso, Cornejo expresó con claridad que "debería ser una renuncia por su propia cuenta y no estar pidiéndoselo, o hablando sobre el tema". Enfatizó que si a Burgoa "le parece muy normal esto... sería normal si fuera un joven que no es concejal, pero igual estaría mal porque no hay que manejar con más de 0,5 gramos de alcohol".

El gobernador subrayó que su gestión está en un "esfuerzo bien grande con mucha disponibilidad de controles, de exigencia para que no se maneje en estado alcoholizado" y advirtió que "eso es un peligro, estamos muy consustanciados con eso".
Con relación al trato hacia los funcionarios públicos, Cornejo fue tajante: "En los controles no hay privilegio de ningún tipo para nadie. No lo hay para un concejal y no lo hay para nadie". Recordó que otros funcionarios, como Jorge Teves, ex titular del EMOP, renunciaron tras hechos similares, y consideró que cuando un funcionario comete este tipo de faltas, "es más mal ejemplo que si lo hace una persona que no es funcionaria".


