Crearon un plan para garantizar la cobertura médica ante los cierres de obras sociales
El Gobierno implementó una medida preventiva para evitar que los monotributistas se queden sin cobertura médica en caso de que alguna obra social cierre o atraviese dificultades financieras. La iniciativa, establecida mediante la resolución 492/2026, crea un registro de obras sociales habilitadas para recibir afiliados y asegura un traslado rápido y ordenado de quienes necesiten continuidad en tratamientos.
Un sistema bajo tensión
El fondo del problema radica en la brecha entre el costo real de la salud y los aportes del monotributo. Mientras que el Programa Médico Obligatorio puede superar los $100.000 mensuales por adulto, el aporte destinado a obra social en el régimen de monotributistas es de $21.990 desde febrero de 2026. Esta diferencia pone en riesgo la sostenibilidad de algunas entidades, que alertaban sobre la posibilidad de un traslado masivo de afiliados al sistema público.
Cómo funciona el nuevo esquema
Continuidad asegurada: los afiliados no quedarán sin cobertura si su obra social cierra.
Previsibilidad: el listado de entidades receptoras estará previamente definido, agilizando el proceso de reasignación.
Filtro de calidad: solo podrán recibir nuevos afiliados las obras sociales activas, con experiencia en monotributistas y situación económica estable.
Actualmente, hay 44 obras sociales habilitadas para brindar cobertura, siempre que operen en la zona de residencia del afiliado. La Superintendencia de Servicios de Salud también prevé herramientas digitales para consultar en tiempo real la disponibilidad de estas entidades.
El desafío económico
Aunque la medida garantiza un marco de seguridad, no soluciona el desfase entre costos y aportes, que continúa siendo la principal tensión del sistema. La intención del Gobierno es ordenar el terreno y ganar tiempo, evitando un escenario crítico donde miles de monotributistas queden sin acceso a la salud.