El Gobierno enviará al Congreso un nuevo proyecto de Ley de Salud Mental
El oficialismo anunció que en los próximos días enviará al Congreso un proyecto de Ley de Salud Mental, con el objetivo de actualizar la normativa vigente desde 2010 y responder a reclamos de familias de pacientes y profesionales de la salud. La iniciativa busca fortalecer la protección de pacientes, facilitar la intervención de familiares y, en casos extremos, habilitar la actuación de la justicia.
El proyecto fue elaborado por el Ministerio de Salud, con aportes de expertos, familias, pacientes y actores judiciales y legislativos, para corregir deficiencias de la ley actual y adaptarla a la realidad asistencial de cada jurisdicción.
Entre los cambios principales se incluyen:
- Intervención familiar y judicial más clara: se redefine el concepto de situación de riesgo como la posibilidad de daño a la vida o integridad física de la persona o terceros, permitiendo intervenciones más preventivas.
- Internaciones excepcionales y controladas: los médicos podrán indicar internaciones involuntarias en casos urgentes, que deberán ser validadas por un equipo interdisciplinario dentro de 24 horas, con notificación judicial ampliada de 10 a 24 horas.
- Precisión diagnóstica: se reemplaza la definición amplia de padecimiento mental por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10 y sucesivas), incluyendo trastornos mentales y del comportamiento.
- Aplicación nacional uniforme: la nueva ley se aplicará sin discrecionalidad en todo el país, a diferencia de la normativa actual, que solo está adoptada formalmente por 16 jurisdicciones.
- Fortalecimiento de la red de atención: se busca consolidar hospitales especializados, servicios en hospitales generales, dispositivos ambulatorios, comunitarios y residencias asistidas, además de robustecer los registros de pacientes y establecimientos (RESAM y REFES).
El Gobierno pretende presentar la iniciativa en el Congreso de inmediato y se anticipa un debate prolongado sobre una ley considerada sensible, que podría redefinir la estructura de la atención en salud mental a nivel nacional.