Los cinco síntomas que pueden anticipar un ACV y que nunca deben pasarse por alto
Los accidentes cerebrovasculares siguen entre las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo. Por eso, profesionales de la salud remarcan la importancia de identificar señales tempranas que permiten actuar a tiempo y reducir daños.
Un neurólogo consultado por medios internacionales explicó que un ACV ocurre cuando un vaso sanguíneo se bloquea o se rompe, lo que interrumpe el flujo de sangre hacia el cerebro. La hipertensión, el tabaquismo, el envejecimiento y ciertos trastornos de coagulación aumentan el riesgo.
Existen dos tipos: el isquémico, por obstrucción, y el hemorrágico, por ruptura de una arteria. Ambos requieren diagnóstico inmediato para definir el tratamiento adecuado.
El especialista marcó cinco síntomas que exigen atención rápida:
- Dolor de cabeza muy intenso y súbito, distinto a los habituales.
- Dificultad para hablar o para comprender lo que dicen otros.
- Debilidad o parálisis en un lado del cuerpo.
- Problemas para caminar, pérdida de equilibrio o coordinación.
- Entumecimiento u hormigueo repentino en alguna zona.
La aparición de cualquiera de estas señales debe motivar una consulta urgente, ya que la velocidad de atención determina gran parte del pronóstico. Las secuelas pueden incluir problemas de movilidad, alteraciones cognitivas, dificultades en el lenguaje, cambios emocionales y pérdida de sensibilidad.
Los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo clave: controlar la presión arterial, evitar el tabaco, realizar actividad física y mantener una dieta equilibrada. También recomiendan chequeos médicos regulares para quienes tienen factores de riesgo.