A 72 años de la Feria de América, el megaevento que transformó a Mendoza en vitrina del continente
A comienzos de 1954, la Feria de América se convirtió en uno de los acontecimientos más relevantes del país y ocupó los principales titulares de los periódicos argentinos. Inspirada en las ferias mundiales europeas, la muestra se desplegó sobre un predio de 30 hectáreas y reunió más de 90 pabellones con representación de provincias argentinas, países latinoamericanos y empresas.
El símbolo más reconocido del evento fue la Torre Alegórica, ubicada en el ingreso al predio, entre los históricos Caballos de Marly. Por las noches, la estructura se transformaba en un verdadero espectáculo de luces y sonido, con iluminación especial y música concreta que atraía a miles de visitantes.
La feria contó con 93 pabellones y diversas dependencias, aunque su destino fue efímero: de todo el complejo, hoy solo se conserva una construcción original. Los espacios estaban destinados a mostrar el desarrollo productivo y cultural de cada región. Provincias argentinas como Santa Fe o Corrientes tuvieron sus propios pabellones, al igual que países como Chile, Paraguay y Brasil.
Otras naciones latinoamericanas —entre ellas Bolivia, Colombia, Cuba, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y México— compartieron el denominado Pabellón 23, dedicado a los países de América Latina. En su interior, el público podía conocer avances tecnológicos, maquinarias innovadoras y maquetas representativas del desarrollo de cada nación.
Durante el evento, el Gobierno provincial promovió una experiencia de integración cultural: se alentó a los mendocinos a alojar en sus hogares a visitantes extranjeros. Quienes deseaban recibir turistas debían inscribirse en una oficina habilitada especialmente para ese registro.
La Fiesta Nacional de la Vendimia de ese año se realizó en el marco de la feria. En aquella época, el Acto Central no tenía lugar en el actual Teatro Griego Frank Romero Day, sino en el Autódromo, terrenos que hoy ocupa el Estadio Malvinas Argentinas. El tradicional Carrusel de las Reinas, en cambio, sí partía desde el Parque General San Martín, atravesando sus portones con los carros alegóricos, con la Torre Alegórica como telón de fondo.
La Feria de América se desarrolló durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón, un período marcado por cambios simbólicos en el país. En esos años, algunas provincias modificaron su denominación: Chaco pasó a llamarse Presidente Perón, mientras que La Pampa adoptó el nombre de Eva Perón, en homenaje a la recientemente fallecida primera dama.
Décadas más tarde, en 2013, la gestión del entonces gobernador Paco Pérez, a través del Ministerio de Cultura encabezado por Marizul Ibáñez, editó el libro Feria de América en conmemoración por los 60 años del evento. El libro es una publicación que reúne material documental clave y se consolidó como una obra de referencia para el patrimonio histórico de Mendoza.
La Feria de América, permanece en la memoria colectiva como uno de los eventos culturales y productivos más ambiciosos de la provincia, un hito que proyectó a Mendoza al centro del escenario latinoamericano.